Ire Lenes

Soviet Parkas es un trabajo que reflexiona, a través de un parque temático, sobre la fina línea que separa a la víctima del verdugo.

En 1991 los medios nos mostraron cómo caía el comunismo, en esos tiempos se representaba una y otra vez dicho acontecimiento a través de la demolición de sus símbolos, estatuas de Lenin y Stalin eran derribadas como metáfora de la etapa vencida. Cada ex república llevó el tránsito a la nueva era a su manera y los bálticos se caracterizaron por ser de las repúblicas más anticomunistas y antirusas de todas.

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En Lituania todos esos símbolos de la era comunista fueron almacenados en solares y garajes, olvidados a su suerte, hasta que en 2001, Viliumas Malinauskas decidió alquilarlas para su proyecto, un parque temático llamado Gruto Parkas. El parque se ubica a veinte minutos de Druskininkai, una pequeña localidad del sur de Lituania, a poca distancia de la frontera con Bielorrusia, un paraíso lituano de aguas termales, en pleno Parque Nacional de Dzūkija. Gruto Parkas se extiende a lo largo de 20 hectáreas y se convierte en una de las mayores colecciones de reliquias de la época soviética.
 
El parque está dividido en distintas áreas, entre ellas encuentras casetas temáticas, en este caso, simulando una librería de época en el que se encuentra una colección literaria completa. © Ire Lenes

Tras décadas de opresión soviética, Lituania fue la primera de las repúblicas integrantes de la URSS en proclamar su independencia. Este pequeño país se caracteriza por su rechazo a esa época y todo lo que ello conlleva. Los lituanos entienden que la URSS los mantuvo invadidos y anexionados durante 46 años, además de imponerles el comunismo, con la consecuente represión y pobreza de la cual se liberaron y deben mantener en la memoria para evitar que vuelva a suceder. Teniendo en cuenta estos datos no es de extrañar, que, pasados tan sólo 10 años, con las heridas recientes, el proyecto de Gruto Parkas estuviera rodeado de polémica.

No son pocos los que opinan que la idea era directamente hacer apología de dicha época y una gran falta de respeto, sin embargo, su fundador dice que su misión es denunciar la ideología soviética, la cultura de la propaganda y la falta de libertad y mostrar el genocidio lituano y que las nuevas generaciones pueden reírse y burlarse de las estatuas.

Grūtas Park se ubica en Druskininkai (Lituania) paraíso de aguas termales. Este pequeño pueblo lituano cercano a la frontera con Bielorrusia alberga uno de los parques de esculturas más controvertidos del mu ndo.© Ire Lenes

Gruto Parkas está construido de tal manera que simula un antiguo Gulag, rodeado de alambrada, con torres de vigilancia, nada más entrar te recibe un antiguo vagón de tren donde trasladaban a los deportados a Siberia. La idea inicial era transportar a los visitantes en dicho tren, para convertir la experiencia de la visita en algo hiperrealista, finalmente no fue aprobado ya que no ayudaba con la polémica que lo rodeaba. El parque se compone de exposiciones al aire libre con estatuas y museos de reliquias de propaganda, literatura, arte, incluso hay una cafetería que simula la época con un menú especial y cubertería soviética. También hay un pequeño zoo y una zona de juegos infantiles con columpios de época.

El parque se fundó con la idea de tener un espacio donde reírse de la época soviética, temida por los lituanos. La realidad es que su existencia genera una controversia entre aquellos que lo ven como un espacio de apología. En la foto, esculturas que se ríen de lo soviético. © Ire Lenes

El parque recibe al año unos 100.000 visitantes, ya sean nostálgicos del régimen o aquellos que sufrieron la parte más dura del comunismo y que quieren mostrar a sus hijos los rostros de sus protagonistas.

Empleada del parque, sus funciones son custodiar las salas, en invierno prácticamente vacías. © Ire Lenes

Finalmente, no deja de ser un lugar extraño con una opinión contradictoria, el parque se encuentra entre aquellos que opinan que es apología de dicha época y aquellos que opinan que es una denuncia directa a la ideología soviética. ¿Nostalgia o condena?


Acerca de la Autora:

Ire lenes es Licenciada en sociología realizó el Máster en Relaciones Internacionales en la Escuela Diplomática de Madrid. Se inició en la fotografía de manera autodidacta hasta ingresar en la Escuela PIC.A. En 2017 obtuvo la beca PHotoESPAÑA para estudiar el Máster en fotografía “Teorías y proyectos artísticos”.

Recientemente ha ganado el premio del público de ING Talent Award, tutelada por Alec Soth y exponiendo en el Museo de Arte Kunsthal de Rotterdam. Ha recibido diferentes premios, entre ellos, Ciudad de Alcalá, la beca DKV en el Seminario¬ de Fotografía y Periodismo en Albarracín, lX3 Prix de la Photographie Paris o Julia Margaret Cameron. Ire Lenes ha sido seleccionada para participar en distintos festivales y organizaciones como Visados PHE, TransEuope o Futures Photography. Su obra ha sido expuesta en distintas galerías en España. En 2019 publica su libro Archipiélagos dentro de la colección Kursala de Cádiz, expuesto en el evento ¡Hola! en Taipei, Taiwán y en tbilisi photo festival. Actualmente su trabajo forma parte de varias colecciones públicas y privadas.

Lenes encuentra en la fotografía la herramienta perfecta para profundizar en los aspectos sociales que le generan curiosidad. Desde 2016 centra su trabajo en la investigación sociológica de la situación de las minorías étnicas en los países bálticos, en relación con su historia y Estado.

Equipo Utilizado:

Cámara: Fujifilm XT-2
Optica: Fujinon XF18-55, Fujinon XF 23 mm f1.4, Fujinon XF 35mm F1.4

Sitios Web:

irelenes.com
@irelenes
facebook.com/ire.lenes