Zoraida Díaz sigue a Carlos Pizarro

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‚ÄúQue la vida no sea asesinada en primavera‚ÄĚ: Zoraida D√≠az sigue a Carlos Pizarro

Fotografías: Zoraida Díaz

Texto: Santiago Rueda Fajardo

Ser mujer en ciertas instancias ayudaba, porque una mujer no inspiraba el mismo nivel de recelo y desconfianza que un hombre. La cámara y el reportero tienden a ser invasivos y aunque ser fotógrafo de agencia es un oficio de alta competitividad, lo mío siempre fue medido y lento. No sólo no quería hacer fotos parecidas a las de los colegas, sino que también quería ahondar en esa comunicación no verbal tan esencial para el trabajo documental.

 

 

Una condici√≥n b√°sica del trabajo del fotoperiodista en un pa√≠s como Colombia, donde se ha sufrido una cruenta guerra civil por m√°s de cincuenta a√Īos, es la experimentaci√≥n de un contacto con realidades sorprendentes y s√≥rdidas. En un medio dominado tradicionalmente por hombres, a inicios de la d√©cada de 1980 surge la primera generaci√≥n de mujeres dedicadas a la reporter√≠a gr√°fica. Una de ellas, Zoraida D√≠az, le tom√≥ el pulso al pa√≠s de una manera tan aguerrida y certera que cuesta creer que su trabajo haya sido realizado por una sola persona.

Dirigente del M-19 Marcos Chalita durante el sepelio de Carlos Pizarro. Bogotá, Abril 28, 1990 © Zoraida Díaz

D√≠az emigr√≥ siendo muy joven a Estados Unidos, donde se form√≥ en Literatura en la Universidad de Maryland. En 1987, se establece en Colombia como stringer de la agencia Reuters. All√≠ conoce a fot√≥grafos como Luz Elena Castro, Francisco Carranza, Jorge Parga, Patricia Rinc√≥n y Fabio Serrano. Conoce tambi√©n las dificultades laborales y t√©cnicas de esta profesi√≥n en un pa√≠s azaroso.¬† Casi inmediatamente termina en el ojo del hurac√°n, cubriendo momentos claves en un periodo cr√≠tico, registrando en cortos a√Īos a los principales actores del conflicto armado colombiano, totalmente contaminado por el narcotr√°fico y los excesos de una violencia heredada de generaci√≥n en generaci√≥n.

Díaz cubrirá hechos históricos tremendos como el atentado terrorista del vuelo 203 de Avianca, donde murieron 110 personas, y la voladura del edifico del Das (policía secreta) con un saldo de 63 muertos, ambos en 1989.

Ese mismo a√Īo Diaz sigue de cerca la entrega de armas del grupo guerrillero M-19 (Movimiento 19 de abril) y su tr√°nsito hacia la paz. Tuvo contacto con el l√≠der del movimiento y posterior candidato presidencial, Carlos Pizarro, y le fotograf√≠a desde la entrega de armas en marzo de 1990, hasta su asesinato en un avi√≥n en la pista de despegue del aeropuerto de Bogot√° dos meses despu√©s, reci√©n integrado a la vida civil y en plena campa√Īa presidencial.

Atentado, Bogotá 1989 © Zoraida Díaz

Pizarro, un carism√°tico l√≠der, era llamado ‚Äúel comandante papito‚ÄĚ. Hijo de un vice almirante de la armada colombiana, fue un combatiente experimentado que derrot√≥ al ej√©rcito en varias oportunidades, y en sus √ļltimos a√Īos, un convencido de la paz, que declar√≥: ‚ÄúOfrecemos algo elemental, simple y sencillo: que la vida no sea asesinada en primavera‚ÄĚ.

Falleci√≥ en la campa√Īa electoral de 1990, en la que fueron asesinados otros dos j√≥venes y valientes candidatos: el lider de izquierda y candidato de la UP¬† -Uni√≥n Patri√≥tica-, Bernardo Jaramillo Ossa y el liberal Luis Carlos Gal√°n.

Estas fotograf√≠as testifican el tr√°nsito de Pizarro de la lucha armada a la vida civil, desde las monta√Īas del Cauca hasta la lluviosa ma√Īana de su entierro, el 28 de abril de 1990 en Bogot√°, y en ellas vemos tanto a los militantes enfurecidos como a sus l√≠deres, Marcos Chalita y Antonio Navarro, fuertemente escoltados por hombres armados. El clima de inminente peligro es evidente. Navarro, no sobra decirlo, asumi√≥ el lugar de Pizarro, -paradojicamente uno de los hombres m√°s escoltados en Colombia-, obteniendo el tercer lugar en esas elecciones. Posteriormente, Navarro se convirti√≥ en figura fundamental de la reforma constitucional de 199, allanando el camino para que 20 a√Īos despu√©s un compa√Īero de armas suyo, Gustavo Petro, llegara a ser presidente de Colombia.

Antonio Navarro Wolff en el sepelio de Carlos Pizarro. Bogotá. Abril 28, 1990. © Zoraida Díaz

Diaz, quien ya había retratado a otros líderes guerrilleros, entre ellos al legendario Tirofijo en su campamento de Casaverde, siguió la comitiva del sepelio hasta el Cementerio central en Bogotá.  En sus imágenes es evidente su arrojo y cercanía a sus protagonistas en un momento tenso y doloroso.

Sobre el retrato de Marcos Chalita declara:

‚ÄúLos militantes del M-19 rodeaban a los l√≠deres sobrevivientes de la masacre del Eme, y la mirada de furia contenida no permit√≠a que uno se acercase f√°cilmente. Sub√≠ la c√°mara lentamente para que me viesen. Cuando Chalita mir√≥ directamente a la c√°mara, oprim√≠ el obturador.¬† Era mucha la gente y todos est√°bamos apretados; Chalita estaba a menos de dos metros y sent√≠, m√°s que vi, las miradas agresivas de los escoltas y el entorno de profunda tristeza. Sent√≠ admiraci√≥n por ese l√≠der campesino oriundo del Caquet√°, que no agachaba la cabeza, aun sabiendo que el Eme hab√≠a sido herido de muerte y que su sombrero suace√Īo era el blanco perfecto para un siguiente atentado.‚ÄĚ

Las fotografías del magnicidio son un testimonio del largo camino hacia la paz en Colombia, siendo, a la vez, un homenaje a un personaje a quien la fotógrafa conoció brevemente, y quien dejó en el camino hacia la paz, una huella perdurable.

© Zoraida Díaz

Acerca de la Autora:

Naci√≥ en Bogot√° en 1965. Emigr√≥ a los Estados Unidos de ni√Īa y empez√≥ estudios de periodismo y literatura latinoamericana en la Universidad de Maryland.

Díaz tiene un BA en Literatura y Comunicaciones del The City College of New York y una maestría (MFA) en Escritura Creativa de la Universidad de Baltimore.

Se convirti√≥ en una apasionada de Latinoam√©rica y de la fotograf√≠a cuando siendo aun estudiante, viaj√≥ como asistente de investigaci√≥n de una expedici√≥n Fulbright-Hays a Honduras y a Guatemala, organizada para estudiar a los Gar√≠funa–una etnia caribe√Īa descendiente del mestizaje de grupos ind√≠genas del caribe y de esclavos africanos.

Esa incursi√≥n temprana en retratar otras culturas inspir√≥ en D√≠az un inter√©s en la fotograf√≠a documental. A los 22 a√Īos de edad retorn√≥ a Colombia donde trabaj√≥ freelance para la agencia neoyorquina Gamma Liaison y para la agencia internacional de noticias Reuters. Durante los pr√≥ximos seis a√Īos, D√≠az document√≥ uno de los periodos m√°s violentos en la historia del pa√≠s.

Con Reuters, D√≠az fotografi√≥ varias historias de importancia hist√≥rica en el continente latinoamericano tales como la invasi√≥n estadounidense a Panam√° en 1989; el golpe de estado de Hugo Ch√°vez en 1992, la crisis de rehenes del MRTA (Movimiento Revolucionario T√ļpac Amaru) en 1997, y la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba en 1998.

Sus fotografías llegaron a las primeras planas de periódicos y revistas a nivel mundial, incluyendo al The New York Times, The Washington Post, Newsweek, International Herald Tribune, Libération, O Globo, The Guardian, The Independent, Herald Sun, Dagens Nyheter y Clarín.

Su trabajo ha sido exhibido en varios pa√≠ses incluyendo Colombia, Per√ļ, Brazil, Italia y Estados Unidos y ha sido referenciado en textos acad√©micos y de arte, tales como Fidel Castro; arr√™ts sur images de Nancy Berthier, Post Scriptum; una l√≠nea de polvo de Santiago Rueda, Monaco; memorias il√≠citas contadas desde el arte, y en el libro A World History of Women Photographers de Luce Lebart y Marie Robert de la editorial Thames & Hudson.

Enlaces:

zoraidadiaz.com

instagram.com/zoraidadiazpix

 

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© 2019 Caption Magazine. ISSN 0716-0879