Carolina Paz Zuñiga

Pareciera que el mundo del tatuaje es algo actual o moderno, sin embargo es una costumbre milenaria y quizá una de las primeras desde que surgió el ser humano. Una costumbre practicada por diferentes culturas.

Quise ser testigo con mi cámara de fotografía y de video para dejar un registro sobre los tatuadores y tatuados más influyentes de España ya que vivo en Madrid hace 17 años. Grabé a cada uno/a su testimonio, los fotografié en estudio y en exteriores.

La historia de los tatuajes en España no nace en un punto geográfico concreto ni en una fecha especial, sino que surge en el fondo de otros negocios, bares, talleres de motos o la habitación de una pensión. Nace en las ciudades donde llegaban marines, militares y en las ciudades industrializadas donde habitaba la clase obrera. Ciudades como Ibiza, Rota, Canarias, Puerto de Sagunt, Alicante, Cartagena, Madrid, Barcelona… Nace de muchas formas distintas, pero con un halo marginal que espantaba a una sociedad que aún vivía bajo las normas morales del nacional catolicismo. Nace con nombres propios y, sobre todo, florece gracias a los viajes de estos tatuadores a otros países donde expanden conocimientos y otras técnicas.

“Antes de los ochenta, muchos de los tatuadores y los tatuados éramos motoristas”, relata Mao, de 70 años, pionero español en tatuaje. Mao se crio en Suiza, donde estudió para ser delineante industrial. Pero en cuanto terminó la carrera comenzó a viajar por Europa en moto con sus amigos y se introdujo en el mundillo. Uno de sus maestros fue el suizo Felix Leu (padre de Filip).

MAO tatuado por Filip Leu (foto en estudio Carolina Paz Zúñiga, exhibida en la muestra TATAU Arte en la piel, Chile. © Carolina Paz Zuñiga

A principios de los ochenta Mao desembarcó en España. Primero en Rota, cerca de una base militar, era el lugar idóneo para montar su primer estudio de tatuaje y el primero de España.

Con el estudio de Rota funcionando en 1986, Mao y Cathy viajan a La Maddalena, una isla italiana al norte de Cerdeña. Durante los seis próximos meses tatúan desde su pequeño piso a los marineros del barco de reparación de submarinos de la OTAN que se encuentra amarrado en el puerto.

Con los conocimientos y las ganas de seguir creciendo, y con un estudio funcionando en el sur de España, Mao y Cathy deciden buscar un nuevo reto. Y lo encuentran en Cartagena, donde está instalada la Marina española y la americana. Los soldados aseguraban una clientela fija y pedían motivos tradicionales: águilas, emblemas de sus divisiones militares, rosas, animales mitológicos y nombres de chicas. “No sé cuántas águilas habré hecho. Puedo dibujarlas con los ojos cerrados”.

La demanda se va ampliando: ahora se piden todo tipo de motivos, influencias orientales, símbolos ornamentados, tipografía… Y el avance de la técnica del estudio es visible en cada trabajo que hacen. Es en ese momento cuando deciden dejar de copiar de los catálogos de tatuajes y diseñar cada nuevo encargo partiendo de cero y de manera personalizada.

Angel tatuado por MAO Madrid © Carolina Paz Zuñiga

Desde Madrid recurren a ellos, los reclaman: se crea así la primera generación de tatuadores en España. Por el estudio pasan aprendices y tatuadores con los que se intercambian técnicas e información. De entre ellos, Lucio, aprendiz desde los primeros tiempos del estudio, formará parte del equipo hasta el final de esta etapa.                                                                              

En el DNI de ambos se puede leer “tatuador” en el apartado que corresponde a la profesión, algo que probablemente les ha pasado a muy pocos a lo largo de la historia del tatuaje en España.

Jorge tatuado por Emilio y Oash Rodriguez © Carolina Paz Zuñiga

Mao empieza a compaginar el estudio de Cartagena con la gestión de la tienda “El Martillo de Lucifer”, que llevaba el fotógrafo García-Alix, el músico Ambite y la pintora Ana Matías, en la capital. Pero después de 14 meses yendo y viniendo cada dos semanas, finalmente deciden trasladarse a Madrid.

En 1992, Mao fundó el primer estudio de tatuaje en Madrid  MAO & CATHY. “Comenzamos a hacer diseños personalizados. Hasta entonces todo el mundo tiraba de catálogo”, afirma. Se empezaron a ver futbolistas y músicos tatuados. Eran los años de las letras chinas y los tribales. “Ahora hay muchos españoles entre los mejores del mundo”. 

Antes los tatuadores tenían que ser versátiles porque la clientela era limitada. Conforme la demanda creció, los artistas se fueron especializando cada vez más por estilos. “Este ha pasado de ser un oficio de artesanos a uno de artistas. Nosotros hacíamos cosas simples, hoy la perfección y la competencia en el dibujo es brutal”, cuenta Mao.

Luego abren un nuevo estudio en la calle San Vicente Ferrer. Allí no solo se hacen tatuajes. También se vende y asesora sobre accesorios y repuestos de motos (Harley-Davison sobre todo) y también se convierte en un punto de encuentro cultural dentro del sector. Visitan el estudio Alaska, Andrés Calamaro, Julián Infante, escritores, pintores como Javier de Juan, y otros tantos jóvenes interesados en las nuevas tendencias. 

Año 1993: en Madrid se respira un renovado ambiente de libertad y movida madrileña y muchos quieren mostrar en un tatuaje.

El sueño de Mao & Cathy se empieza a hacer realidad: que el tatuaje deje de ser algo marginal para convertirse en arte popular.

 

Exposición Multidisciplinaria:

TATAU ARTE EN LA PIEL

En exhibición hasta el 23 de abril de 2022 

Salas de Exposición Centro Cultural Las Condes
Apoquindo 6570 Las Condes, Santiago, Chile.
Martes a domingo, 10:30 a 18:45 horas
(Cerrado por sanitización, 13:15 a 14:30 horas).


Acerca de la Autora:

Carolina Paz Zúñiga (Santiago de Chile, 1976) fotógrafa, documentalista, graduada en Periodismo en 1999, Licenciada en Ciencias de la Información. Estudió un máster en marketing en la Universidad Complutense en Madrid. Trabajó en medios de comunicación por más de 8 años (Vía X, Zona Latina, MEGA, Canal 13 y radio 40 Principales). Vive en Madrid desde 2005, trabaja en revista La Moraleja, es corresponsal de radio Agricultura Chile desde España y además se dedica profesionalmente a la fotografía. En 2015 fue seleccionada por PhotoEspaña con un proyecto sociológico sobre los habitantes de Marrakech.

Su intención al trabajar con la cámara es observar a su alrededor y narrar temas con realismo para aportar otra visión. Ha asistido a diferentes cursos y seminarios de fotografía incluyendo el máster PhotoEspaña 2016-2017, Teoría y Proyectos Artísticos. Ha sido seleccionada para exhibir uno de sus proyectos fotográficos en el Festival Verzasca Foto en Suiza. Su trabajo fotográfico ha participado tanto en exposiciones colectivas como individuales en España y en Chile.

En Chile se han inaugurado en 2021 cuatro exposiciones de fotografía de su autoría : Fragmentos urbanos y rurales en sala CHILARTE; Convivencia con una tribu MASAI, en el Centro de Extensión de la Universidad Católica de Chile; Tablao Flamenco en el Museo Palacio Baburizza de Valparaíso; y TATAU Arte en la Piel, en el Centro Cultural de Las Condes.

Su trabajo artístico, fotografía documental contemporánea, fotografía a gran formato africana, se han podido ver en publicaciones y revistas (Nuevo Estilo, Arquitectura y Diseño, Arte Informado, El Mostrador, El Mercurio de Valparaíso, Las Ultimas Noticias, Siete Días, Cultura SANSE, Revista La Moraleja)

Sitio Web:

carolinapazuniga.net