Futuras Madres Enfrentan Desafíos en Venezuela

Matías Delacroix

El nacimiento de un primer bebé suele ser una fuente de inmensa alegría para las parejas. En Venezuela, sin embargo, las preocupaciones pueden anular la emoción.

Adaimar Mendoza, de 24 a√Īos, qued√≥ embarazada por primera vez en medio de la peor crisis econ√≥mica de su pa√≠s y la pandemia de COVID-19 que ha trastornado vidas en todo el mundo.

Como resultado de la agitaci√≥n, se suspendi√≥ la atenci√≥n prenatal para las mujeres en los hospitales p√ļblicos. Las mujeres llegan a dar a luz sin evaluaciones previas para prevenir complicaciones. Las salas de maternidad carecen de suministros y especialistas.

Reflejado en el espejo retrovisor, Leo Camejo se sienta con su pareja Ada Mendoza y su hija reci√©n nacida Peyton mientras un amigo los lleva a casa despu√©s de ser dado de alta del hospital, en Caracas, Venezuela, el s√°bado 12 de septiembre de 2020. La joven pareja se conoci√≥ Hace tres a√Īos gracias a su amor por el f√ļtbol, como hinchas del Caracas FC equipo.¬© AP Photo/Mat√≠as Delacroix
El sobrino de Ada Mendoza toca su vientre de embarazada mientras est√° de pie en el departamento de sus padres donde vive con su pareja y siete familiares en el barrio Catia de Caracas, Venezuela, el jueves 27 de agosto de 2020. Mendoza, quien debe usar el transporte p√ļblico para llegar a en sus visitas de atenci√≥n prenatal, est√° haciendo todo lo posible para evitar contraer COVID-19. ¬© AP Photo/Mat√≠as Delacroix
Ada Mendoza, de 24 a√Īos, trata de caminar para aliviar sus contracciones del trabajo de parto mientras espera a que su prima lleve el auto, en el barrio de Catia de Caracas, Venezuela, el mi√©rcoles 9 de septiembre de 2020 a √ļltima hora de la noche. En referencia a sus dolores de parto, Mendoza le dijo a su madre: ‚ÄúNo puedo soportarlo m√°s‚ÄĚ, mientras el primo los llevaba al hospital en su veh√≠culo que estaba funcionando sin carga debido a la escasez de combustible en todo el pa√≠s. ¬© AP Photo / Mat√≠as Delacroix

Eso se suma a cuestiones b√°sicas como conseguir gasolina para conducir hasta el hospital en un momento en que la escasez de combustible en la naci√≥n rica en petr√≥leo se ha agravado a√ļn m√°s.

¬ęEs como si estuvi√©ramos en una ronda de penaltis¬Ľ, dijo Leo Camejo, socio de Ada, refiri√©ndose al final de alto riesgo de un partido de f√ļtbol empatado. ¬ęEl nerviosismo siempre est√° ah√≠¬Ľ.

Ada Mendoza, de 24 a√Īos, recibe una ecograf√≠a fetal que muestra a su hija por nacer, a quien llamar√° Peyton, de su obstetra en una cl√≠nica m√©dica privada donde las visitas promedian $ 20 d√≥lares estadounidenses, en Caracas, Venezuela, el lunes 7 de septiembre de 2020. Su pareja Leo Camejo comenz√≥ a vender hamburguesas desde casa, ganando lo suficiente para pagar las citas de atenci√≥n prenatal. ¬© AP Photo/Mat√≠as Delacroix
Reaccionando a las contracciones del parto Ada Mendoza, de 24 a√Īos, se apoya en su madre cuando salen del Hospital P√ļblico Materno Infantil Hugo Ch√°vez Fr√≠as luego de que los m√©dicos les ordenaran regresar a casa para esperar contracciones m√°s frecuentes, en el barrio El Valle de Caracas, Venezuela, apenas despu√©s de la medianoche del jueves 10 de septiembre de 2020. Mendoza regres√≥ al hospital cuatro horas despu√©s y dio a luz a su hija Peyton, luego de cinco horas de trabajo de parto. ¬© AP Photo/Mat√≠as Delacroix

Las mujeres venezolanas durante a√Īos han sentido los efectos agudos de la contracci√≥n econ√≥mica de su pa√≠s, incluso antes de que llegara el COVID-19. Las tasas de mortalidad materna aumentaron m√°s del 65% entre 2015 y 2016. Los anticonceptivos no son asequibles para la mayor√≠a de las mujeres. Muchas mujeres embarazadas se van y deciden buscar atenci√≥n en el extranjero.

Cuando Mendoza y Camejo se enteraron del embarazo, parecía que la vida había dado un vuelco.

La pareja vive con otros siete familiares en el populoso barrio de Catia en Caracas. Camejo ten√≠a un trabajo regular como dise√Īador gr√°fico, pero en los √ļltimos meses ha tenido problemas para encontrar trabajo. Entonces comenz√≥ a vender hamburguesas para pagar $ 20 por visitas al consultorio de un m√©dico privado.

Tambi√©n tuvieron que lidiar con las complicaciones de la pandemia que ahora son familiares para las mujeres embarazadas en todo el mundo. Cada viaje a bordo del transporte p√ļblico generaba temores de contagio.

Nélida López besa a su hija, la madre primeriza Ada Mendoza, mientras acuna a su nieta recién nacida Peyton, después de que los dos llegaran a casa desde el hospital, en el barrio Catia de Caracas, Venezuela, el sábado 12 de septiembre de 2020. anciana llevó a su bebé a término en medio de la peor crisis económica de Venezuela y la pandemia de COVID-19 que ha trastornado la vida de millones de personas © AP Photo/Matías Delacroix
Ada Mendoza, de 24 a√Īos, sonr√≠e durante un juego de acertijos durante su baby shower en el apartamento de sus padres en el barrio Catia de Caracas, Venezuela, el s√°bado 5 de septiembre de 2020. Mendoza llev√≥ a su beb√© en medio de la pandemia de coronavirus que ha afectado a la vidas de millones de venezolanos, que desde el 16 de marzo siguen sometidos a una severa cuarentena. ¬©AP Photo/Mat√≠as Delacroix

Aunque oficialmente el pa√≠s registra unos 65.000 casos, un n√ļmero relativamente bajo, las pruebas limitadas significan que es probable que no se hayan contado.

Cuando naci√≥ su beb√©, la pareja dijo que ver su carita les dio el valor para enfrentar los nuevos obst√°culos que vendr√°n con la crianza de un ni√Īo en Venezuela.

¬ęCuando veo a Peyton, es como mirar a Leo¬Ľ, dijo Mendoza. ¬ęTienen la misma nariz¬Ľ.

Peyton, de dos d√≠as, yace en una canasta mientras su familia la cuida en su apartamento en el barrio de Catia en Caracas, Venezuela, el s√°bado 12 de septiembre de 2020. Las autoridades no han publicado cifras de mortalidad relacionada con el parto durante a√Īos, pero organizaciones como La Federaci√≥n Venezolana de M√©dicos y los M√©dicos no gubernamentales de Venezuela informan que el riesgo para las mujeres en trabajo de parto y reci√©n nacidos es alto ¬© AP Photo/Mat√≠as Delacroix
Ada Mendoza, de 24 a√Īos, muestra a su hija Peyton a su pareja Leo Camejo por primera vez, horas despu√©s de dar a luz en el Hospital P√ļblico de Maternidad y Ni√Īos Hugo Ch√°vez Fr√≠as, en el barrio El Valle de Caracas, Venezuela, el jueves 10 de septiembre. 2020. Mendoza dijo que su hija tiene la nariz de su padre. ¬©AP Photo/Mat√≠as Delacroix


Acerca del Autor:

Mat√≠as Delacroix es fot√≥grafo independiente. Nacido en Buenos Aires, Argentina – 1989, criado en Chile. Actualmente radicado en Caracas, Venezuela. Tiene m√°s de seis a√Īos de experiencia trabajando para peri√≥dicos nacionales y agencias internacionales como The Associated Press, AFP, Getty Images, Reuters en Nueva Zelanda, Chile e Islas del Caribe.

Actualmente trabaja como colaborador de The Associated Press, Bloomberg y organizaciones no gubernamentales como Médicos Sin Fronteras en Caracas.

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© 2019 Caption Magazine. ISSN 0716-0879