Pedro Etura: del fotoperiodismo a las bodas de la forma más natural

Pedro Etura: del fotoperiodismo a las bodas de la forma más natural

Por Nacho Izquierdo

– Has construido una carrera sólida alrededor de la fotografía de bodas, pero tu mirada va mucho más allá de lo evidente. ¿Qué fue lo que primero te atrapó de la fotografía y cómo evolucionó hacia el lenguaje narrativo que hoy define tu trabajo?
Empecé haciendo prácticas en un periódico local, y ahí me quedé unos años, esto, sin duda, condicionó mi mirad, y marcó mi manera de enfrentarme a lo que ocurría delante de mi cámara. Mirar de frente, y mirar honesto.
Asi empecé a documentar bodas, sin querer hacer más de lo que sabía, trasladé las dinámicas del fotoperiodismo a las bodas de la forma más natural. Mi mayor conquista fue no querer ser quien no era, y no hacer lo que no sabía hacer. Parece una formula sencilla pero costó creérselo, hacer fotos de la misma manera que respiras.

© Pedro Etura

– Tu trabajo se reconoce por capturar momentos íntimos y espontáneos. ¿Cómo desarrollaste esa capacidad de anticipación y lectura emocional en situaciones de alta intensidad como una boda?
Aquí también intervino mi formación en el periodismo, poco tiempo y poca posibilidad de error, esto te permite que la técnica no sea un lastre, y que te puedas concentrar en lo que ocurre delante del visor. Al principio sobre todo me movía muchísimo, hasta me lo decían las parejas, que debía acabar cansadísimo.
El hecho de ver las cosas desde fuera ayuda también, y hay que tener en cuenta que el día de la boda es más estresante para la pareja que para mi, eso te confiere tranquilidad y confianza y hay que recordar que para ellos suele ser la primera vez, para mi es algo cotidiano.
Además me escondo detrás de la cámara…

© Pedro Etura

– En tu práctica conviven técnica y sensibilidad. ¿Qué papel juega el equipo fotográfico en tu proceso y cómo condiciona —o libera— tu manera de narrar visualmente?
Sé que igual se me echan encima, pero creo firmemente que el equipo condiciona, en cierto modo, mi trabajo, te cuento: en primer lugar tengo que sentirme a gusto con el tacto de la cámara, con la disposición de los diales y botones, y en mi caso con las cámaras Fujifilm X-Pro3 me encuentro muy bien, ya que el manejo del diafragma físicamente desde el objetivo y el visor situado a un lado me permite anticiparme a las situaciones, tanto de acontecimientos como de posibles cambios de luz.
También llevo conmigo la Fujifilm X-HS2 para alguna circunstancia que requiera de un enfoque super rápido, pero debo reconocer que el visor lateral de la xpro3 es el que más se adapta a mi forma de mirar, y también me permite mirar con el ojo izquierdo fuera del visor.
Lógicamente, como fotógrafo profesional podría hacer fotos con casi cualquier cámara, pero las sensaciones son importantes, un equipo liviano y rápido es para mi primordial, por encima de otras características como pueden ser la resolución.
En definitiva para mi el equipo si condiciona, aunque no sea determinante.

© Pedro Etura

– Has participado en talleres y procesos formativos. ¿Qué aprendizaje te ha dejado enseñar y cómo influye compartir conocimiento en tu propio crecimiento creativo?
He dado muchos talleres y cursos, y por supuesto he aprendido muchísimas cosas. Empiezo por la mala. Cuándo te escuchas muchas veces a ti mismo, y sólo ejerces de profesor, acabas por oxidarte y tiendes a la repetición, es decir, cuándo pasas mucho tiempo dando clases te olvidas que la fotografía no se acaba, y que tienes que seguir estando permeable a la cantidad de posibilidades que hay.
La formación, por supuesto, me ha proporcionado infinidad de aprendizajes, el mayor de ellos es que hay tantas maneras de mirar que pueden ser interesantes que me cuesta mucho decir cuándo una foto es buena o no. Una cosa es que yo tenga un estilo propio y que lo cultive, y otra muy diferente es que no quiera nutrirlo con toda la efervescencia fotográfica que hay fuera, es una linea ambigua, lo sé, pero en ese equilibrio está para mi el ser consciente del crecimiento creativo.

© Pedro Etura

– Más allá del encargo, se percibe una inquietud constante por el entorno humano. ¿Qué importancia tienen los proyectos personales en tu desarrollo artístico?
Esta pregunta tiene tela. Te diré que yo soy de esos que se definen como artista (si, si, soy consciente de como rechina a veces esto entre los fotógrafos). Intento no ponerme el disfraz de fotógrafo cuándo voy a hacer un encargo, y dejar de lado mi parte más creativa, no le veo el sentido, y creo que ambos mundos, profesional y artístico tienen que ir de la mano, mezclados no sé muy bien cómo, pero revueltos.
Nunca he parado de hacer proyectos personales, son el alimento para la mirada fotográfica, los que te van a ayudar a poner el contrapunto a los trabajos, los que afinarán tu estar en la fotografía.

© Pedro Etura

– En tu obra dialogan la fotografía documental y la fotografía social. ¿Cómo se retroalimentan estos lenguajes en tu manera de observar la realidad?
Pues de una manera muy natural. Imagina un lugar dónde hay muchas personas, con ganas de fiesta y disfrute, dónde hay barra libre, donde hay un montón de ritos y tradiciones, dónde todo el mundo está a tu disposición…No se me ocurre un caldo de cultivo mejor para poder contar una historia con imágenes. En mi caso estoy hablando de las bodas, de ahí puedes sacar un montón recursos para construir con los códigos de la fotografia documental.

© Pedro Etura

– Toda trayectoria tiene un punto de inflexión. ¿Existe una imagen o experiencia concreta que haya transformado tu forma de entender la fotografía?
No tengo una anécdota así muy tremenda pero si que te puedo contar una experiencia con unos clientes en su boda. Cuando vieron mis fotos de su boda les encantaron las fotos, pero a los pocos días me llaman y me dicen si tenía alguna foto en la que se les viera a ellos de pie, enteros, “normal”. Y no, no tenía esa foto tan sencilla y simple. En ese momento aprendí que estoy trabajando para otros, aunque sea con mi mirada y tengo unas obligaciones. Desde entonces no escatimo en hacer todas las fotos de grupo que quieran, por ejemplo, entiendo que no ganaré ningún premio con ellas pero son importantes como documento para la pareja, así que me esmero en hacerlas bien, e incluso con alegría!

© Pedro Etura

– Mirando hacia adelante: ¿qué significa para ti fotografiar con libertad y qué consejo darías a quienes buscan construir una voz visual auténtica?
Considero que hoy en día hay mucho peligro en caer rápidamente en las tendencias fotográficas de turno, ya que las vemos de manera constante en redes sociales, se propagan como la pólvora y es difícil escapar a sus garras. Los fotógrafos que llevan poco tiempo en esto son especialmente vulnerables, ya que sienten que sino están allí no conseguirán clientes.
Construir una voz visual auténtica requiere tiempo, seguridad en lo que haces y pararte a observar detenidamente tu archivo fotográfico, a detectar patrones en tu mirada y a sentir con qué no estás cómodo. Para aliñar tu fotografía necesitas ver muchas fotografía, y ahí es dónde entran los libros físicos, para mi el mayor punto de aprendizaje.
Fotolibros, revisión de archivo, y ser consciente de lo que haces, estas tres cosas son para mi la clave para desarrollar una mirada con intención y personal

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© 2019 Caption Magazine. ISSN 0716-0879