Santiago Mesa: Jaidë

Santiago Mesa: Jaidë

Este proyecto sigue las huellas que deja el suicidio más que el acto en sí mismo, centrándose en las familias que viven con la ausencia y en un conflicto que persiste como una condición emocional.

La crisis de suicidios entre las comunidades indígenas de Colombia ha alcanzado niveles alarmantes, con un impacto particularmente severo en el pueblo Emberá de la región del Chocó. El conflicto armado, el desplazamiento forzado, la pérdida de medios de vida, la violencia doméstica y el prolongado abandono institucional han creado condiciones de desesperanza persistente que siguen marcando la vida cotidiana mucho después de que la violencia directa ha disminuido.
En el municipio de Bojayá, los registros disponibles muestran un aumento sostenido durante la última década. Entre 2015 y 2020 se reportaron 15 suicidios. Entre 2021 y 2023 la cifra aumentó drásticamente a 41 muertes, junto con más de 400 intentos de suicidio. En 2024 se registraron al menos 12 casos adicionales. En 2025 se documentaron otros 14 suicidios, lo que confirma que la crisis es continua y no un fenómeno aislado.
En la comunidad de Unión Baquiasa, desde 2021 se han documentado 17 intentos de suicidio y cuatro muertes. En Puerto Antioquia, en 2023 se registraron más de 15 intentos de suicidio y una muerte. Estas cifras revelan un patrón de trauma acumulado que afecta a comunidades expuestas durante largos periodos al desplazamiento, la inseguridad y la erosión de las estructuras sociales y culturales.
Detrás de estos números están las vidas de jóvenes que crecen en entornos marcados por la inestabilidad y la pérdida. En Puerto Antioquia, Yadira Birry, de 16 años, se quitó la vida el 7 de abril de 2023, mientras que Liria Cheito sobrevivió a un intento de suicidio ese mismo día. En Unión Baquiasa, Yameli Dumaza, de 17 años, murió en diciembre de 2021. En octubre de 2025, Martilio Martínez, un joven de 14 años residente de la misma comunidad, intentó quitarse la vida. Estos hechos continúan resonando dentro de las familias y los hogares mucho tiempo después de ocurridos.
La crisis se extiende más allá de los territorios indígenas. En Bogotá, miles de familias Emberá desplazadas viven en refugios temporales hacinados. Aproximadamente 2.251 personas indígenas residen actualmente en lugares como el Parque Nacional, La Rioja y el Parque La Florida. En el edificio La Rioja, originalmente diseñado para 120 personas, ahora viven juntas más de 1.200. En estas condiciones, los intentos de suicidio también han aumentado, reflejando cómo el desplazamiento reproduce presiones psicológicas en entornos urbanos.
A pesar de las reiteradas advertencias de organizaciones humanitarias, el acceso a atención sostenida en salud mental sigue siendo limitado.


Acerca del autor:

Santiago Mesa es un fotógrafo documental nacido en Medellín, Colombia. Está interesado en temas sociales, la desigualdad y la violencia. Estudió periodismo en la Universidad EAFIT de Medellín, luego realizó una maestría en Artes Visuales en la Universidad Nacional de Colombia y cursó estudios de fotografía documental en la Universidad de Hannover, Alemania. Ha participado en diversos talleres, entre ellos el Eddie Adams Workshop y el New York Portfolio Review. Ha sido reconocido con varios premios nacionales e internacionales, como los Sony World Photography Awards 2020 y 2026, POY 2024 y World Press Photo 2025.

IG: smesari
Web: www.santiagomesa.com

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© 2019 Caption Magazine. ISSN 0716-0879