Victoria Valdivia Trigo: Protestas en Paris

Los franceses rechazan en masa la idea de que deberían jubilarse más tarde, a pesar de que muchos países europeos con poblaciones que envejecen de manera similar ya han aumentado la edad de jubilación.

En un momento durante una reciente entrevista para televisi√≥n, el presidente de Francia Emmanuel Macron, mientras justificaba una reforma de pensiones, puso sus manos bajo la mesa. Cuando las volvi√≥ a subir, estaba sin su reloj. La prensa opositora enloqueci√≥: ¬°estaba escondiendo su reloj de lujo! Procedieron a estimar el precio del reloj,¬† concluyendo que costar√≠a unos 80 mil euros y afirmaron que era una muestra m√°s de lo desconectado que est√° con el p√ļblico.

Los representantes de Macron explicaron que el presidente se quit√≥ el reloj porque hac√≠a ruido contra la mesa. Intentando parar la controversia, el Palacio de los Campos El√≠seos debi√≥ emitir un comunicado oficial especificando que se trataba de un reloj Bell & Ross de manufactura francesa, con un precio de entre 1660 a 3300 euros y que monsieur le pr√©sident lo ha usado por ya casi dos a√Īos.

Macron ha sido criticado durante mucho tiempo por sus rivales políticos por apoyar a los ricos. El episodio del reloj es una muestra de la crispación con lo que se percibe como un estilo altanero de gobernar.

© Victoria Valdivia Trigo
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La nueva reforma de pensiones, informada por la primera ministra Elisabeth Borne el pasado 10 de enero, pretende aumentar la edad de jubilaci√≥n de 62 a 64 a√Īos. La justificaci√≥n es que alargando esos dos a√Īos de cotizaciones se mantendr√≠a en equilibrio del sistema de repartici√≥n de la jubilaci√≥n en la seguridad social, dispositivo que ser√° puesto en pr√°ctica progresivamente desde este a√Īo al 2030, afectando primero a las persona nacidas en 1968 oblig√°ndolas a trabajar dos a√Īos m√°s, quienes tendr√°n que imponer 43 a√Īos para tener derecho a una jubilaci√≥n completa, manteniendo su sueldo.

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A partir del 7 de marzo los sindicatos hicieron un llamado a bloquear el país; ciertos rubros se organizaron y votaron bloqueos como en refinerías, estaciones de trenes, aeropuertos, estaciones petroleras en toda Francia y sobre todo los recolectores de basura en Paris.

Las manifestaciones se volvieron violentas en varias ciudades cuando la polic√≠a despleg√≥ gases lacrim√≥genos y ca√Īones de agua; un edificio municipal en Bordeaux fue incendiado. Se reportaron cientos de arrestos y de heridos. Las autoridades dijeron que m√°s de 1 mill√≥n de personas asistieron¬† en todo el pa√≠s. Se han planeado m√°s protestas y huelgas.

Como resultado, una visita oficial del rey Carlos III de Espa√Īa, cargada de simbolismo, tuvo que posponerse.

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El 16 de marzo, miles de personas se reunieron en la plaza de la Concordia en una manifestación contra la reforma de pensiones luego de que el gobierno utilizara el artículo 49.3 de la constitución el cual permite que un proyecto de ley pase directo sin ser votado por la Asamblea Nacional.

Diversas manifestaciones se registraron la noche del 20 de marzo luego de que por sólo 9 votos no fuera aprobada la moción de censura presentada por el grupo LIOT (centro independiente) y co-firmada por NUPES (izquierda). Además fue igualmente rechazada la moción de censura presentada por el Rassemblement National (derecha) contra el gobierno de la primera ministra Elisabeth Borne tras haber utilizado el 49.3 para aprobar sin votación la ley de reforma de las pensiones.

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Los franceses a√ļn saben muy bien que las protestas dan resultado y a estas alturas han aprendido a desplegar la fuerza de la turba cuando todo lo dem√°s falla.

En 2006, las protestas en todo el país obligaron a Dominique de Villepin, entonces primer ministro, a revocar las nuevas normas laborales para los jóvenes, incluso después de que se hubieran convertido en ley. Ahora, una vez más, los líderes de la oposición se agitan en las calles para derrocar una reforma de la que no pudieron deshacerse en el parlamento.

El hecho de recurrir a una disposición constitucional es perfectamente legal: se ha utilizado 100 veces desde que Charles de Gaulle la introdujo, incluso para construir la centrales nucleares de Francia. Pero se ve cada vez más como una forma de imponer una decisión en contra de la voluntad del pueblo.

Para Macron, cuyo estilo de gobierno de arriba hacia abajo irrita a muchos, su uso refuerza la impresión de que no escuchará. Está pagando un alto costo político y pone en peligro la supervivencia de su gobierno.

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Acerca de Victoria Valdivia:

Victoria Valdivia Trigo es fotoŐĀgrafa con desempenŐÉo en el aŐĀrea del espectaŐĀculo y el reportaje periodiŐĀstico. Actualmente est√° volcada a proyectos relacionados con la difusioŐĀn artiŐĀstica chilena entre lo que destacan recitales de muŐĀsica, obras de teatro y danza. Le interesan las culturas del mundo, lo cual la ha llevado desde temprana edad a interesarse por los viajes.

Sitios web:

victoriavaldivia.com

instagram.com/vivatri

 

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© 2019 Caption Magazine. ISSN 0716-0879