Laure Adler & Clara Bouveresse: Las mujeres fotógrafas son peligrosas
Hay libros que ordenan, y otros que incomodan. Las mujeres fotógrafas son peligrosas (Blume, 2025) pertenece claramente a los segundos: no tanto por lo que muestra, sino por cómo obliga a mirar de nuevo la historia de la fotografía.
El volumen, firmado por Laure Adler y Clara Bouveresse, se presenta como un recorrido visual acompañado de textos que atraviesan más de un siglo de práctica fotográfica femenina. Pero reducirlo a una simple compilación sería quedarse corto. El libro plantea una lectura crítica de la historia del medio, evidenciando cómo muchas autoras han sido sistemáticamente invisibilizadas o relegadas a los márgenes de un relato construido desde lo masculino .
Lejos de un enfoque enciclopédico clásico, aquí cada autora aparece situada en su contexto social, político y biográfico. No se trata solo de mostrar imágenes, sino de entender qué condiciones hicieron posibles esas imágenes —y también cuáles las dificultaron—. Desde figuras ampliamente reconocidas como Vivian Maier o Graciela Iturbide hasta otras menos transitadas, el libro revela una genealogía fragmentada pero profundamente coherente: la de una mirada que insiste, que resiste y que redefine el campo visual .
El título no es casual. “Peligrosas” no como provocación superficial, sino como categoría política. Peligrosas porque cuestionan los códigos de representación dominantes, porque se infiltran en territorios vedados, porque alteran las jerarquías de lo visible. En ese sentido, el libro dialoga con una tradición feminista que no busca simplemente añadir nombres al canon, sino desestabilizarlo desde dentro.
Visualmente, la edición responde al estándar de Blume: cuidada, sólida, con una secuencia de imágenes que funciona tanto de forma autónoma como en relación con los textos. Pero es precisamente en esa tensión —entre imagen y discurso— donde el libro encuentra su mayor potencia. No es solo un objeto bello, sino un dispositivo crítico.
Quizá uno de sus mayores aciertos es evitar la tentación de cerrar el relato. No propone una historia definitiva, sino una apertura: una invitación a seguir investigando, revisando y, sobre todo, mirando de otra manera.
Porque si algo queda claro tras sus páginas es que la historia de la fotografía, tal como la conocemos, está lejos de estar completa.
Y que, en ese vacío, hay todavía muchas imágenes —y muchas autoras— esperando ser leídas.
Links:
IG: editorial_blume
Libro: blume.net/fotografia/2694-las-mujeres-fotografas-son-peligrosas-9788410469655.html



