Fujifilm FUJINON XF400mm F4.5: un 600 mm donde el trípode se queda en casa
El nuevo superteleobjetivo fijo de Fujifilm ofrece el ángulo de visión equivalente a un 609 mm en apenas 1.245 gramos. Más que otra cifra en el catálogo XF, es una interesante demostración de aquello que el formato APS-C todavía puede hacer especialmente bien.
Por CAPTION Magazine
Hay objetivos cuya ficha técnica obliga a mirar dos veces. El nuevo FUJINON XF400mmF4.5 R LM OIS WR es uno de ellos: 400 mm, apertura máxima f/4,5, estabilización óptica de hasta 5,5 pasos y un peso aproximado de 1.245 gramos.
Pero la cifra que realmente importa aparece al montarlo en una cámara Fujifilm X. Gracias al factor de 1,5x del sensor APS-C, esos 400 mm entregan un ángulo de visión equivalente al de un 609 mm en formato de 35 mm.
Y ahí la cosa comienza a ponerse interesante.
Quienes alguna vez hemos cargado un superteleobjetivo durante varias horas sabemos que en este tipo de fotografía el peso no es una especificación secundaria. Es parte de la experiencia fotográfica. Determina si llevamos trípode o monopié, cuánto caminamos, cuánto tiempo podemos mantener la cámara apuntando a un ave y, finalmente, cuántas fotografías terminamos haciendo.
Por eso los 1.245 gramos del nuevo XF400mm resultan probablemente tan importantes como sus 400 mm.

El APS-C jugando en casa
Durante años, buena parte de la conversación alrededor de cámaras digitales ha girado en torno al tamaño del sensor, con el full frame ocupando una especie de posición de referencia frente a la cual todo lo demás debe justificarse. Pero hay disciplinas donde un sensor más pequeño puede convertirse en una ventaja práctica.
La fotografía de aves y fauna es una de ellas.
Fujifilm aprovecha aquí deliberadamente el factor de recorte del formato APS-C. El resultado es un objetivo que entrega un encuadre equivalente a 609 mm manteniendo unas dimensiones y un peso que hacen plausible utilizarlo a mano alzada durante períodos prolongados. Además, la distribución óptica ha sido diseñada para acercar el centro de gravedad al cuerpo de la cámara, precisamente para reducir esa desagradable sensación de tener todo el peso colgando delante de la mano izquierda.
Es una decisión menos espectacular en una tabla de especificaciones que anunciar otro megapíxel o una décima adicional de luminosidad, pero probablemente mucho más importante después de tres horas esperando que aparezca el maldito pájaro.
El objetivo incorpora 21 elementos distribuidos en 14 grupos, entre ellos dos elementos Super ED y cuatro ED destinados a controlar la aberración cromática, uno de los problemas especialmente difíciles de resolver en focales tan largas. Fujifilm lo presenta como el objetivo de mayor rendimiento óptico de la actual gama XF. Esa afirmación, naturalmente, habrá que comprobarla cuando comiencen a aparecer pruebas independientes y fotografías realizadas fuera de las condiciones controladas del fabricante. Sobre el papel, sin embargo, la construcción óptica es ambiciosa.
609 mm no es necesariamente el final
Para quien encuentre que 609 mm equivalentes todavía no son suficientes —porque siempre hay un pájaro dispuesto a posarse diez metros más lejos de lo conveniente—, el XF400mm es compatible con los dos teleconvertidores de Fujifilm.
Con el XF1.4X TC WR se transforma en un 560 mm, con un campo de visión equivalente a aproximadamente 853 mm en full frame. Con el XF2X TC WR alcanza nada menos que 800 mm, equivalentes a 1.219 mm.
Estamos entrando allí en focales bastante extremas, donde localizar al sujeto dentro del encuadre ya forma parte de la técnica y cualquier movimiento de la cámara se amplifica brutalmente. Por eso resulta especialmente pertinente la estabilización óptica anunciada de hasta 5,5 pasos.
No significa que vayamos a fotografiar un ave en vuelo a 1/30 s —el movimiento del sujeto continúa obedeciendo las mismas leyes de la física—, pero sí que el sistema puede ayudar considerablemente a estabilizar el visor, mantener el encuadre y trabajar a mano alzada cuando la velocidad necesaria está determinada por el movimiento del sujeto y no solamente por nuestra capacidad para sostener la cámara.
Y ésta parece ser, precisamente, la filosofía del objetivo: hacer móvil una focal que tradicionalmente invita a quedarse quieto.
Pensado para sujetos que no esperan
Un superteleobjetivo moderno no vive solamente de su óptica. En fotografía de aves, deportes o aviación, una imagen perfectamente resuelta pero enfocada veinte centímetros detrás del sujeto sigue siendo una fotografía desenfocada.
El XF400mm utiliza enfoque interno y un motor lineal de alta velocidad. Incorpora además limitador de distancia para sujetos situados a más de cinco metros, evitando que el sistema tenga que recorrer innecesariamente todo el rango de enfoque, además de controles dedicados en el propio objetivo. Una función de Focus Preset permite memorizar una distancia y regresar a ella inmediatamente mediante el botón SET.
Para fotografía de fauna estas funciones tienen aplicaciones bastante concretas. Podemos, por ejemplo, mantener memorizado el punto donde sabemos que suele posarse un ave y volver instantáneamente a él después de haber seguido otro sujeto. Son pequeños detalles que revelan que el objetivo no ha sido pensado simplemente para obtener mucha ampliación, sino para trabajar con sujetos rápidos e impredecibles.

El diseño también incorpora 20 puntos de sellado contra polvo e intemperie, funcionamiento especificado hasta -10 °C y revestimiento de flúor en el elemento frontal para repeler agua y facilitar su limpieza.
Nada particularmente glamoroso. Exactamente las cosas que uno agradece cuando comienza a llover.
¿Y por qué f/4,5?
Aquí aparece quizás la decisión más interesante del XF400mm.
Fujifilm podría haber perseguido una apertura todavía mayor, pero el resultado inevitable habría sido un objetivo más grande, pesado y costoso. El f/4,5 parece representar deliberadamente un punto de equilibrio entre luminosidad, rendimiento óptico y portabilidad.
No es un objetivo pequeño —ningún 400 mm f/4,5 serio lo será—, pero 1,245 kg para esta combinación de alcance y apertura cambia considerablemente la forma en que puede utilizarse. Especialmente combinado con una X-H2S, como aparece en las imágenes proporcionadas por Fujifilm, resulta fácil imaginar un equipo dedicado a fauna que todavía pueda transportarse durante una caminata sin convertir la salida fotográfica en una expedición logística.
Ese compromiso también tiene un precio. Fujifilm ha anunciado un PVP recomendado en Europa de 2.899 euros, con disponibilidad a partir del 10 de septiembre.
No es una compra impulsiva y tampoco pretende serlo. Estamos ante una óptica especializada dirigida principalmente a quienes realmente necesitan estas focales. Para un fotógrafo ocasional de naturaleza, probablemente seguirá teniendo más sentido la flexibilidad de un zoom. Para quien fotografía aves, fauna, deportes o aviación con regularidad, la ecuación puede ser muy distinta.
Un objetivo que tiene sentido dentro del sistema X
Quizás eso sea lo más interesante de este lanzamiento. El XF400mm F4.5 no intenta hacer que una cámara APS-C se comporte a pesar de ser APS-C. Hace exactamente lo contrario: aprovecha aquello que el formato puede hacer bien.
Fujifilm ya dispone de cuerpos rápidos y orientados a acción, particularmente la X-H2S, y con este 400 mm completa una gama de grandes teleobjetivos fijos XF que cubre aproximadamente desde los 300 hasta los 762 mm equivalentes en formato de 35 mm.
El nuevo objetivo lleva esa idea un poco más lejos: mucha focal, buena luminosidad, estabilización, enfoque rápido y resistencia ambiental, pero sin convertir cada salida en una negociación entre la mochila, el trípode y nuestra espalda.

Habrá que esperar las primeras pruebas de campo para saber cómo se comportan realmente el autofoco, la estabilización y, sobre todo, esa prometida calidad óptica. También será interesante ver qué ocurre cuando se agregan los teleconvertidores, especialmente el 2X, porque 1.219 mm equivalentes representan una prueba exigente para cualquier sistema óptico.
Pero la propuesta resulta difícil de no mirar con entusiasmo. En una época en que buena parte de la industria parece empeñada en demostrar cuánto puede añadirse a una cámara, Fujifilm ha utilizado una ventaja bastante más elemental de su sistema: hacer más pequeño y transportable algo que, por naturaleza, suele ser enorme.
Para quienes fotografían aquello que está lejos, se mueve rápido y rara vez tiene la cortesía de esperar, eso puede resultar bastante más valioso que otra especificación para la lista.
Enlaces:
FUJINON XF400mmF4.5 R LM OIS WR — página oficial
FUJINON XF400mmF4.5 R LM OIS WR — Instagram de Fujifilm España
Nota: Fujifilm es patrocinador de CAPTION Magazine.