{"id":19219,"date":"2024-05-17T10:24:22","date_gmt":"2024-05-17T14:24:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/?p=19219"},"modified":"2024-05-17T11:06:44","modified_gmt":"2024-05-17T15:06:44","slug":"victor-ruiz-las-maras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/ensayos\/victor-ruiz-las-maras","title":{"rendered":"V\u00edctor Ruiz: Las Maras"},"content":{"rendered":"<h3>Maras: \u00bfMafia, narcotraficantes, pandilleros o simples v\u00edctimas de la sociedad?<\/h3>\n<p><strong>Por V\u00edctor Ruiz<\/strong><\/p>\n<p><em>El reportaje proporciona una mirada \u00edntima y detallada sobre la vida dentro de las pandillas en El Salvador, espec\u00edficamente la Mara 18, desde la perspectiva del autor, V\u00edctor Ruiz Caballero. Se sumerge en las complejidades de la vida de los pandilleros, desde sus luchas diarias hasta sus relaciones internas y externas con la sociedad y las autoridades.<\/em><br \/>\n<em><br \/>\nEl autor retrata a los miembros de la pandilla como personas con historias individuales y aspiraciones, aunque atrapadas en un ciclo de violencia y marginalizaci\u00f3n social. Destaca la importancia de la familia, la amistad y la lealtad dentro de la pandilla, as\u00ed como los desaf\u00edos que enfrentan, como la violencia, las drogas y la intervenci\u00f3n policial.<\/em><br \/>\n<em><br \/>\nA trav\u00e9s de sus experiencias personales, el autor muestra c\u00f3mo gan\u00f3 la confianza de los pandilleros y pudo acceder a su mundo interior, capturando im\u00e1genes y relatos que ofrecen una visi\u00f3n \u00fanica y conmovedora de la vida en las pandillas salvadore\u00f1as. Al mismo tiempo, reflexiona sobre las causas subyacentes de la participaci\u00f3n en pandillas, se\u00f1alando la falta de oportunidades y el legado de la guerra civil en El Salvador como factores clave.<\/em><br \/>\n<em><br \/>\nEn \u00faltima instancia, el autor aboga por un mayor entendimiento y empat\u00eda hacia los j\u00f3venes atrapados en las pandillas, as\u00ed como por soluciones m\u00e1s profundas y estructurales para abordar las causas subyacentes de la violencia y la marginalizaci\u00f3n en la sociedad salvadore\u00f1a. Su relato deja claro que detr\u00e1s de los tatuajes y la apariencia amenazante de los pandilleros, hay seres humanos con sue\u00f1os y aspiraciones, cuyas vidas podr\u00edan haber sido diferentes en circunstancias diferentes.<\/em><\/p>\n<div class=\"wp-block-button is-style-outline\"><a class=\"wp-block-button__link\" style=\"border-radius: 10px;\" href=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/papel-digital-n27#page88\" rel=\"noreferrer noopener\">Lee este art\u00edculo en papel digital<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La guerra civil a principios de la d\u00e9cada de los 80 obligo a emigrar a un mill\u00f3n de personas desde El Salvador. La mayor\u00eda se ubic\u00f3 en la ciudad de Los \u00c1ngeles, California. Familias totalmente desintegradas, j\u00f3venes, v\u00edctima de la violencia desde ni\u00f1o; el tener que abandonar la escuela para trabajar y quedar sin estudios, los llev\u00f3 a la violencia y a las drogas para sobrevivir de los ataques\u00a0 en donde hoy les tocaba vivir.<\/p>\n<p>Sus integrantes, todos latinos, comienzan a ser liderados por mexicanos, que representan la mayor cantidad de inmigrantes en California. Pero luego surgen sus contrincantes o enemigos, que son los salvadore\u00f1os que forman la llamada &#8220;Mara Salvatrucha&#8221; y a partir de ese momento comienzan a librar batallas c\u00e1mpales en busca de dominios de territorios.<\/p>\n<p>Estados Unidos inici\u00f3 una pol\u00edtica de deportaci\u00f3n de criminales, muchos de ellos pandilleros de la M-18 o de su rival la Mara Salvatrucha (MS). Las pandillas son consideradas uno de las principales pandemias que diezman pa\u00edses como M\u00e9xico, El Salvador, Guatemala, Ecuador, Honduras, Canad\u00e1 y muchas ciudades de Estados Unidos, esta gente regres\u00f3 a sus hogares, pero llevaron todo lo que hab\u00edan aprendido en Los Angeles, como robar, vender drogas y matar. Crecieron y establecieron una red de intercambio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19282\" aria-describedby=\"caption-attachment-19282\" style=\"width: 1500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19282\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"988\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027.jpg 1500w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-640x422.jpg 640w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-1280x843.jpg 1280w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-768x506.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-370x244.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-800x527.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-20x13.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-740x487.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-600x395.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras027-73x48.jpg 73w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-19282\" class=\"wp-caption-text\">Jovanny Flores Orellana,19,( Izquierda) permanece detenido en la delegacion de Soyapango por pertenecer a la Mara 18 hoy en San Salvador. El Salvador 9 de diciembre del 2003. Unos 70 mil pandilleros aproximadamente pertenecen a las maras 18 y MS en todo Centroamerica. La creacion de un Paln regional para combatir a las pandillas, se analizara en la Cumbre Centroamericana el 19 de diciembre en Belice. (Foto\/Victor Ruiz Caballero)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Mi primer contacto<\/strong><strong>\u2028<\/strong><\/p>\n<p>Cauto y un poco nervioso por lo ignorante que me sent\u00eda\u00a0 por no saber sobre\u00a0 la organizaci\u00f3n que pod\u00eda existir dentro de la Raza18, (no les gusta que los traten de Mara\u00a0 como sus adversarios MS13), me reun\u00ed con el contacto. El primer paso, fue ir a la misma clica (lugar o zona donde operan) para hacer acto de presencia\u00a0 y conocer\u00a0 a la\u00a0 raza en terreno. Ya en el lugar, no tardaron en hacerse presente en el mercado de El Parque Libertad, una paradoja por la situaci\u00f3n que se ve\u00a0 cada 15 minutos. La misma Pandilla que estaba contactando, cobraba peajes a los micro-buseros,\u00a0 por la protecci\u00f3n, para no ser asaltados.\u00a0 Un grupo de muchachos\u00a0 de no mas de 14 a 20 a\u00f1os de edad, hoy vestidos de camisa de cuello y cachuchas (gorras) los hombres,\u00a0\u00a0 y las mujeres con sus blusas y pantalones, para no ser tan visibles por sus tatuajes a los ojos de la Mano S\u00faper Dura, impuesta\u00a0 presidente Antonio (Tony) Saca, ley anti-mara improvisada 6 meses antes de las elecciones presidenciales de marzo del 2004.<\/p>\n<p>Mir\u00e1ndonos de un extremo a otro, como estudiando nuestros movimientos, con la desconfianza que amerita la prensa sensacionalista local, uno a uno se nos acercaban como lo har\u00eda una fiera antes de abalanzarse sobre su victima del d\u00eda.\u00a0 Una raza, una familia, como ellos se autodenominan, funcionan como un solo eje sin tener un capataz que les ordenara la faena del d\u00eda.\u00a0 Todos, vestidos como cualquier civil, identific\u00e1ndose con sus propios modismos y se\u00f1as o signos que solo ellos identifican.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19284\" aria-describedby=\"caption-attachment-19284\" style=\"width: 1500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19284\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"980\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032.jpg 1500w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-640x418.jpg 640w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-1280x836.jpg 1280w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-768x502.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-370x242.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-800x523.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-20x13.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-740x483.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-600x392.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras032-73x48.jpg 73w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-19284\" class=\"wp-caption-text\">Un miembro de la mara salvatrucha es visitado por su novia en la Carcel de Quezaltepeque. San Salvador, El Salvador 4 de noviembre del 2003. El &#8220;Plan Mano Dura&#8221; impuesto por el presidente Francisco Flores contra las maras, pretende desarticular a todas las pandillas del pais. (AP Photo\/Victor Ruiz Caballero)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Saben que lo que hacen no esta bien, incluso una de ellas, la Chola, una mujer de nos mas de 23 a\u00f1os de edad, vestida como cualquier vendedora del mercado, acompa\u00f1ada de su hija de 6 a\u00f1os,\u00a0 se sincera y\u00a0 nos dice: \u201cYo no quiero esto para mi hija\u201d, su rostro no se ve\u00eda muy convencido, por el escaso ofrecimiento social que tienen en su pa\u00eds.\u00a0 La Chola, nos conversa, m\u00e1s bien, nos interroga, con un ojo atiende a la raza y con el\u00a0 otro a nosotros en el Parque Libertad.\u00a0 A ella, La Chola, le cay\u00f3 la primera propuesta de historia que llevaba en mente.<\/p>\n<p>Lograr entrar en su hogar para poder retratarla en sus labores diarios de madre. No muy convencida, miraba de re-ojos al contacto, con complicidad y\u00a0 a mi con desconfianza. Advirti\u00e9ndonos, nos dijo que el tema era muy delicado, sobre todo porque ya muchas veces les hab\u00edan ofrecido no publicar las fotos que se hab\u00edan dejado hacer dentro de su pa\u00eds y luego aparec\u00edan en p\u00e1ginas centrales de peri\u00f3dicos locales de gobierno. Intercede el contacto, para calmar su desconfianza dici\u00e9ndole que con nosotros no tendr\u00eda ese problema.<\/p>\n<p>Mas tarde, ya est\u00e1bamos en medio de la misma raza, los cuales nos preguntaban el por que, donde, y cuando? se ver\u00eda esta historia que quer\u00eda desarrollar. No paso mucho rato, cuando intentaba convencerlos para que accedieran al reportaje, se dejo caer la &#8220;chota&#8221; (Polic\u00eda Nacional Civil), y en un casi suspiro, los 10 integrantes que nos rodeaban, desaparecieron dentro del mercado sin dejar rastro de su existencia.<\/p>\n<p>La chota, con la prepotencia que los caracteriza, al ver que el pu\u00f1ado de pandilleros se les escurri\u00f3 sin dejar la m\u00ednima se\u00f1al, nos caen en cima para hacer la revisi\u00f3n rutinaria que les pide el Plan MSD. \u201cPar\u00e9ense de ah\u00ed !\u00a0 Abran las piernas, las manos en la nuca, que hacen en este lugar? \u201d\u00a0 Como delincuentes comunes y a vista de todo el mercado, nos revisaron cada extremo de nuestro cuerpo en busca de droga, alg\u00fan arma o elemento corto punzante. Luego al ver que no ten\u00edamos nada, nos pidieron que nos identific\u00e1ramos con nuestro Documento. Un poco molesto por el procedimiento y avergonzado por el registro indigno que nos hicieron, sin antes pedirme que me identifique, hice notar mi molestia a la PNC (Policia Nacional Civil). Ya con el tono m\u00e1s reposado, y de asegurarse que no \u00e9ramos pandilleros o compradores de droga, nos explicaron el porque primero registraban y luego preguntaban quienes \u00e9ramos.<\/p>\n<p>Nuestro contacto nos dijo que mejor sali\u00e9ramos del lugar, porque ya con la chota(PNC) encima, seria en vano lograr hacer contacto nuevamente con la raza. Nos fuimos a pocas cuadras cerca del Parque, en donde nos encontramos\u00a0 con\u00a0 un gentil hombre de no m\u00e1s de 35 a\u00f1os, apodado la Ara\u00f1a. Entre dientes el contacto mordi\u00f3 palabras para intentar decirme que este era uno de los duros del lugar. El contacto nos presento como sus amigos de confianza para lograr tener una charla con el. Le hablamos del tema, mi visi\u00f3n pol\u00edtica de la ley anti-mara, el problema social que este arrastraba de anta\u00f1o, que la ley Mano S\u00faper Dura, no era la opci\u00f3n de arreglar este problema social, cosa que ellos tienen muy claro. Explique tambi\u00e9n, lo que intentaba hacer y mostrar con mi reportaje, todo para poder convencerlo de convivir un par de d\u00edas con la Raza (mara 18) y de dejarnos entrar a su clica (zona donde opera la pandilla) sin tener que preocuparnos de cuidar nuestras espaldas al momento de sacar la c\u00e1mara.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19274\" aria-describedby=\"caption-attachment-19274\" style=\"width: 1500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19274\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034.jpg 1500w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-1280x853.jpg 1280w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-800x533.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-20x13.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-740x493.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-600x400.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras034-72x48.jpg 72w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-19274\" class=\"wp-caption-text\">El Chobi (17),izquierda, miembro de la pandilla Mara 18, recibe humo de marihuana de parte de la homegirl Snyke. San Salvador abril 2005. (Foto\/Victor Ruiz Caballero)<\/figcaption><\/figure>\n<p>La ara\u00f1a se interes\u00f3 en el tema, y nos invit\u00f3 a pasar a unos de sus locales de venta de popusas (tortillas de maiz rellenas con queso) y cervezas. Con la primera cerveza apago la sed, la segunda nos puso en el tema y advirti\u00f3 de sus riesgos, en la tercera nos aconsejo donde pod\u00edamos encontrar a unos de sus viejos estandartes, el Viejo Lin, el cual, aun dentro de la c\u00e1rcel, manejaba su propia clica dando ordenes por celular.\u00a0 Con la cuarta nos pidi\u00f3 que mejor habl\u00e1ramos con el Muerto, el cual pronto aparecer\u00eda. La quinta me explicaba todo sobre sus ventas y negocios, tranzaba sin ning\u00fan tapujo con sus contactos en M\u00e9xico, preguntado por la llegada de 5 menores, se trataba de trafico de personas hacia el norte, EEUU, sigui\u00f3 ofreci\u00e9ndome cervezas, tomamos solo por adquirir mas confianza, esperando al m\u00e1ximo, el Muerto. Pronto apareci\u00f3, tan vivo y sobrio, con un par de guardaespaldas que vigilaban dentro y fuera de la peque\u00f1a tienda que hasta ahora era solo para nosotros. \u201cEl\u00a0 Muerto\u201d, con una solidez en su rostro moreno, ojos hendidos y p\u00f3mulos salientes, arribo al antro en un auto del a\u00f1o, de cristales polarizados y pintura met\u00e1lica. Yo, un poco tocado por el alcohol y \u00e9l con una serenidad que pon\u00eda los pelos de punta, me dejo claro el porque de su apodo. Me\u00a0 pidi\u00f3 explicar nuevamente que era\u00a0 lo que quer\u00eda y el lugar donde se publicar\u00eda todo el material. El contacto, para calmar su inquietud y desconfianza, dejo caer toda su influencia que le daba el haberlo\u00a0 curado y sacado meses antes\u00a0 una bala de\u00a0 su hombro derecho, por un encuentro entre pandillas, hecho que no quiso delatar. Le hizo saber, que \u00e9ra de total confianza y que no le har\u00edamos ninguna jugarreta pol\u00edtica, de las cuales \u00e9l ya estaba agobiado de ver en las paginas centrales de los peri\u00f3dicos locales pro derecha.\u00a0 \u201cNo tendr\u00e1s ning\u00fan problema con el, es amigo de mi entera confianza\u201d,\u00a0 le dijo, por cualquier cosa, \u201csi las fotograf\u00edas\u00a0 que logra obtener\u00a0 son publicadas dentro del pa\u00eds, yo\u00a0 me pongo a disposici\u00f3n de la raza\u201d.\u00a0\u00a0 Agrego nuestro contacto. Aunque no era mi af\u00e1n de pedir que ninguno de los que est\u00e1bamos ah\u00ed, tuviera que ofrecerse como responsable, fue indispensable para lograr establecer una conversaci\u00f3n de afinamiento y log\u00edstica sobre lo que ver\u00edamos y escuchar\u00edamos desde este mismo d\u00eda.<\/p>\n<p>Pudimos convencerlo, con una labia que no lo dejaba descansar, bombarde\u00e1ndolo por\u00a0 todos\u00a0 lados, con la fluidez que me daban esas\u00a0 cervezas que corr\u00eda por mi sangre. Unos 25 minutos duro la entrevista, y la espera tres horas. \u201cEsta bien\u201d me dijo el Muerto,\u00a0 y en ese mismo momento, mi coraz\u00f3n dejo de sudar, por el estr\u00e9s que mantuvo toda la entrevista. \u201cMa\u00f1ana mismo puedes llegar, pero antes habla con cada uno de ellos, para saber si quieren ser retratados.\u201d\u00a0\u00a0 \u201cD\u00e9jate caer en el Parque Libertad a las 12 del medio d\u00eda\u201d\u00a0 ah\u00ed te ver\u00e9, agrego.\u00a0\u00a0\u00a0 Ya era de noche en el coraz\u00f3n del gran San Salvador y en los casi 5 a\u00f1os que viv\u00ed en el, era mi\u00a0 primera vez que caminaba sin temer a que me asalten\u00a0 o maten.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda\u2026 El reloj marca las 12, y en el lugar hab\u00edan 4 pandilleros hablando entre ellos, quiz\u00e1s comentado la orden que hab\u00eda dejado el Muerto. Me sent\u00e9 a esperar, no quise interrumpir su peque\u00f1a reuni\u00f3n. Luego se dejo ver la Chola, tambi\u00e9n enterada de la reuni\u00f3n que hab\u00eda tenido con el Muerto. \u201cAhora estamos esperando a los dem\u00e1s Home-Boy, para hablar sobre el tema, y ver que decidimos. Esp\u00e9ranos aqu\u00ed y pronto te daremos la repuesta\u201d dijo la Chola. La respuesta se alargo a un par de horas, la decisi\u00f3n no fue un\u00e1nime, pero la Chola accedi\u00f3 a ser fotografiada en su hogar.\u00a0 Me invito a su casa, y ya dentro de el, los dem\u00e1s llegaban uno a uno.<\/p>\n<p>Pidiendo permiso para mover cualquier m\u00fasculo, pude sacar mi c\u00e1mara, para que ella y su hija\u2026\u2026\u2026 de 6 a\u00f1os se acostumbraran.\u00a0 Luego llego \u201cChobi\u201d, bicho al rev\u00e9s, le pidi\u00f3 a su raza que le afeitaran la cabeza para poder lucir cada Tatuaje que ocultaba bajo el pelo.\u00a0 Sin ning\u00fan obst\u00e1culo me\u00a0\u00a0 dejo hacer fotos cuando se afeitaba la cabeza, la cual cada rasurada aparec\u00eda una historia de su vida, contada en tinte negro. Sin darme cuenta ya estaba dentro de una familia, ahora,\u00a0 solo tenia que seguir los pasos, con la cautela y tolerancia que ameritaba la delicada personalidad de cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Estuve todo el d\u00eda, hasta que el atardecer, me\u00a0 aviso que ya era hora de marchar. No quise seguir incomodando y me fui\u00a0 satisfecho con lo que hab\u00eda logrado ese d\u00eda.\u00a0 La familia, la uni\u00f3n, la amistad, los ni\u00f1os, la fidelidad y la marihuana que no faltaba, estaban retratadas con mi lente. Los deje, sin antes pedir permiso para poder volver muy temprano al d\u00eda siguiente.\u00a0 As\u00ed fue, pero me encontr\u00e9 a la Chola tendida en su cama, herida de una pierna, por una bala que quedo alojada en el muslo. Nos dijo que fue un accidente, pero\u00a0 los comentarios que se hac\u00edan entre la raza que la visitaba, se comentaba que hab\u00eda ido a dar de baja (a matar)\u00a0 a una miembro de la Mara Salvatrucha (M13).\u00a0 Nunca quedo claro, ni se supo quien fue la victima, ella no quiso entrar en detalles, era una misi\u00f3n secreta, encargada por los m\u00e1ximos de la pandilla. Una tarea mas el d\u00eda que tuvo que cumplir y yo, no quise seguir ahondando con mis preguntas. Lo normal en estos casos, las victimas aparecen decapitadas y dejadas separadas de su cuerpo en sitios eriazos en la periferia de la capital.<\/p>\n<p>La llegaron a ver durante todo el d\u00eda, y su hija de 6 a\u00f1os, se comportaba como que todo era normal. Nunca estuvo sola y menos le falto que comer. Sus amigas, tambi\u00e9n de la raza se encargaban de cocinar y cuidar de ella y su hija,\u00a0 los Home-Boy llegaban de a uno, trayendo consigo las verduras para el almuerzo y la cena.\u00a0 Fue digno\u00a0 ver esas escenas, la Gran familia de pandillas, actuaban como una sola, demostrando que la hermandad y fidelidad entre ellos era su primer c\u00f3digo de sobre vivencia.\u00a0\u00a0\u00a0 Ese d\u00eda me fui temprano, para que pudiera descansar. Sin antes preguntar en que casa viv\u00eda el resto de la pandilla y le\u00a0 ped\u00ed si pod\u00eda intervenir por m\u00ed, para que el resto de la pandilla me dejara entrar al edificio en donde estaban alojando. No hubo problema.<\/p>\n<p>Me fui al edificio, para rondar el lugar. Era de noche, y los pandilleros disfrutaban del fresco que la noche les ofrec\u00eda. Unos jugaban a la pelota y otros conversaban entre ellos en el portal del edificio.\u00a0 Como ya antes me hab\u00edan visto en la casa de la chola, los m\u00e1s curiosos me pidieron ver las fotos, volvieron a preguntar para que o donde serian publicadas las im\u00e1genes. Me explicaron los que les hab\u00edan pasado con un fot\u00f3grafo de un peri\u00f3dico local. Estaban enojados por haber sido enga\u00f1ados y defraudados por la confianza que hab\u00edan entregado al fot\u00f3grafo. Todo esto hacia que la desconfianza hacia mi persona fuera mayor. Yo, no quise presionar, solo deje que tiempo pasara y se fueran acostumbrando a mi c\u00e1mara. Un d\u00eda m\u00e1s, una noche m\u00e1s. Todos entraron al edificio. La puerta cerraba a las 12 de la noche, nadie pod\u00eda entrar y nadie pod\u00eda salir. Medidas de seguridad, tomadas por ellos mismos.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda me fui a visitar a la chola nuevamente, no quer\u00eda perder de vista su recuperaci\u00f3n. La acompa\u00f1e a hacerse curaciones al local de los camilleros, una especie de comandos de salvamentos, un grupo de j\u00f3venes voluntarios dispuestos a\u00a0 trasladar heridos de accidentes en una ambulancia donada por alguna ONG de Los Estados Unidos y arriesgar su vida en los distintos rescates que ten\u00edan en los diferentes desastres naturales que se viv\u00edan\u00a0 anualmente en el pa\u00eds.\u00a0 La Chola salio de su casa acompa\u00f1a de la snyke (serpiente)\u00a0\u00a0 y de chobi (bicho al rev\u00e9s), el rapado tatuado en la nuca.\u00a0 Aunque iba apoyado en ellos y haci\u00e9ndose la valiente, la Chola, recia con sus 80 kilos aproximados, caminaba tratando de cargar todo su peso en la pierna buena, pero su rostro no pod\u00eda mentir, reflejaba todo el dolor por la bala alojada en su muslo, que con un pa\u00f1uelo entre sus dientes, mordiendo intentaba olvidar.\u00a0 Necesitaba de un doctor y de una cirug\u00eda inmediata para poder sacar esa bala, tambi\u00e9n de unos buenos calmantes para dormir tranquila, pero no se arriesgaba a ir al hospital, porque sab\u00eda que tendr\u00eda que entrevistarse con la polic\u00eda y\u00a0 le preguntar\u00edan los acontecimientos del d\u00eda que le pas\u00f3 todo. As\u00ed que los mas cercano que tenia, eran los camilleros, los cuales solo pod\u00edan ver si la herida estaba infectada, hacerle curaciones superficiales y de paso recomendarle alg\u00fan anti-inflamatorio y alguna otra pastilla para prevenir infecci\u00f3n. La Chola, se conformo con la curaci\u00f3n y regres\u00f3 a su casa con el dolor entre dientes, para esperar que la herida cerrara y que su cuerpo asumiera la bala al pasar los a\u00f1os.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19256\" aria-describedby=\"caption-attachment-19256\" style=\"width: 1500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19256\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"980\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021.jpg 1500w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-640x418.jpg 640w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-1280x836.jpg 1280w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-768x502.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-370x242.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-800x523.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-20x13.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-740x483.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-600x392.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Maras021-73x48.jpg 73w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-19256\" class=\"wp-caption-text\">Miembros de la Mara 18 son arrestados en Ciudad Delgado. El Salvador, Oct., 2003. Foto\/Victor Ruiz Caballero.<\/figcaption><\/figure>\n<p>La noche se dej\u00f3 ver muy r\u00e1pido,\u00a0 y mis d\u00edas estaban escritos, solo ten\u00eda cinco\u00a0 d\u00edas antes que mis pasajes de avi\u00f3n caducaran.\u00a0 Esa misma noche acepte la invitaci\u00f3n de mi contacto para asistir\u00a0\u00a0 a un local de fiestas en donde supuestamente llegaban pandilleros con sus Home-girl (novias). Pudimos entrar al antro, era todo un sub-mundo, no logre contactar a ning\u00fan pandillero, pero disfrute mucho del ambiente del lugar. Me fui temprano, el cansancio pudo m\u00e1s que mis ganas.\u00a0 Al salir observe, que la PNC, estaba haciendo revisiones rutinaria, me vieron salir con mi c\u00e1mara al hombro, no hicieron nada, y se fueron del lugar. Como todo era normal, segu\u00ed mi camino y me fui a casa, craso error, al otro d\u00eda me entere que la decisi\u00f3n de dejar el lugar fue la peor que hab\u00eda tomado en todos esos d\u00edas. En la noche hab\u00eda llegado los pandilleros y la PNC se dejo caer al local. Contaba el contacto, que llegaron con un sopl\u00f3n, que apuntaba a miembros de la pandilla con el rostro cubierto. Tomaron detenido a unos 5, ninguno de los del edificio.<\/p>\n<p>Los siguientes d\u00edas los pude compartir con la raza del edificio, poco a poco me fui ganando la confianza. Tanto as\u00ed, que la invitaci\u00f3n se extendi\u00f3 hasta para conocer al m\u00e1ximo, Carlos Ernesto Mojica, apodado<strong> El Viejo Lin<\/strong>, el padre de los pandilleros de la Mara 18. Encarcelado por narcotrafico y acusado de haber dado muerte a varios de sus adversarios de la M13. La cita la realiz\u00f3 una de sus ex home-girls (la Chola), y al tener a toda la pandilla de mi lado, accedi\u00f3 r\u00e1pidamente a que yo fuera a la c\u00e1rcel de alta seguridad de Zacatecoluca a una convivencia que tendr\u00edan con sus familiares.<\/p>\n<p>El miedo, me ten\u00eda con\u00a0 la adrenalina a tope, poder entrar a la c\u00e1rcel saturada de pandilleros, mas de 400 miembros solo de la Mara 18,\u00a0\u00a0\u00a0 era como meterme a la jaula del le\u00f3n, pero ya estaba ah\u00ed, y no pod\u00eda dar marcha atr\u00e1s. Los guardias o carceleros revisaron todas mis pertenencias, para luego llevarme a la oficina del alguacil, el cual me advirti\u00f3 que dentro estar\u00eda solo y que pod\u00eda pasar cualquier cosa, me hizo firmar una carta donde me hac\u00eda cargo de mi vida bajo mi propia respondsabiolidad. Los guardias me llevaron a la reja que divid\u00eda la libertad del enclaustro. Cuando llegamos a la puerta nos atendi\u00f3 un pandillero\u00a0 que era el vocero. Ah\u00ed esperamos mientras buscaban al Viejo Lin. Ya me parec\u00eda raro tener que esperar con el guardia de seguridad, fuera del recinto, hasta que el Viejo Lin\u00a0 apareciera. Despu\u00e9s de los 20 minutos esperar, el Viejo Lin, apareci\u00f3 con un rostro y un aliento que dejaba claro que la fiesta estaba en pleno apogeo. Me llamo a que me acercara a la reja y me interrogo (pregunt\u00f3) sobre pol\u00edtica, la vida cotidiana y la guerra de Irak, y otros. Despu\u00e9s de haber dado su discurso pol\u00edtico en contra del gobierno de Antonio Saca y sus medidas de seguridad antimaras, nos dejo pasar. El guardia que hab\u00edan mandado para mi resguardo, fue el \u00fanico que no puedo entrar. \u201cUsted d\u00edgale a su jefe que el estar\u00e1 bien con nosotros, no le pasara nada, le doy mi palabra\u201d dijo el Viejo Lin.\u00a0 \u201cSe\u00f1or, es que usted me pone en un problema, a mi me mandaron para que los acompa\u00f1ara, me llamaran la atenci\u00f3n si ellos pasan solos\u201d, le replico el guardia. \u201cNo se preocupe, le pondr\u00e9 tres guarda, d\u00edgale eso a su jefe\u201d, dijo Lin. Y as\u00ed fue, pasamos y con un movimiento casi militar, ordeno a tres mareros de su plena confianza que me acompa\u00f1aran a donde quisi\u00e9ra pasar, y encargo que todos en la c\u00e1rcel, que me atendieran con respeto.\u00a0 Solo se nos concedieron dos horas de visita, fueron las dos horas mas corta de mi vida. Un galp\u00f3n, m\u00fasica ranchera y luego hip-hop,\u00a0 bailaban unas cien personas, entre\u00a0 familiares, homegirls y amigos.\u00a0 No hubo tiempo para interactuar\u00a0 con cada uno de ellos, el tiempo estaba en mi contra y los guardas me llevaban a tirones para que pudiera alcanzar a visitar cada rinc\u00f3n de la c\u00e1rcel y luego presentarme a su familia para que les tomara un recuerdo. El hubo\u00a0 tiempo para empaparse de cada historia, solo de sudor por la apurada visita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Hoy intento digerir todo lo que mis ojos alcanzaron a rozar esos dias de convivencia con La Raza (Mara18), me quedan im\u00e1genes\u00a0 para el recuerdo en mi retina, y,\u00a0 un reportaje inconcluso que alg\u00fan d\u00eda quisiera continuar. Solo me queda claro, que los j\u00f3venes que viven detr\u00e1s de esos tatuajes, nunca habr\u00edan participado de las Maras, si solo hubieran tenido la oportunidad de crecer entre sus familias, con estudios y trabajo normal como en cualquier otro pa\u00eds.<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Acerca del autor:<\/strong><\/p>\n<p>V\u00edctor Ruiz Caballero, nacido en Santiago de Chile en 1969, es un destacado fot\u00f3grafo cuya pasi\u00f3n por la imagen lo ha llevado a capturar momentos significativos en diversas partes del mundo. Desde su ingreso al Instituto Alpes en 1990 para estudiar fotoperiodismo, ha dedicado su vida a este arte.<\/p>\n<p>En 1993, se uni\u00f3 al equipo del peri\u00f3dico La \u00c9poca, donde desempe\u00f1\u00f3 el papel de reportero gr\u00e1fico durante cinco a\u00f1os. Durante este tiempo, cubri\u00f3 eventos y reportajes, consolidando su habilidad para capturar la esencia de cada situaci\u00f3n bajo presi\u00f3n con su lente.<\/p>\n<p>Posteriormente, durante seis a\u00f1os, contribuy\u00f3 con su talento a la agencia de noticias Associated Press. Destac\u00f3 como fot\u00f3grafo staff en Bolivia entre 1998 y 1999, y en El Salvador, Centroam\u00e9rica, desde 1999 hasta marzo de 2004. Entre sus coberturas m\u00e1s destacadas se encuentra el terremoto de San Salvador el 13 de enero de 2001, as\u00ed como la documentaci\u00f3n de eventos pol\u00edticos y sociales en M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica y el Caribe, incluyendo cumbres presidenciales y procesos electorales. En el a\u00f1o 2006 es llamado a colaborar por la agencia de noticias Thomson Reuters, en donde particip\u00f3 de coberturas como la Muerte del dictador Augusto Pinochet Ugarte, la Explosi\u00f3n del volc\u00e1n Chait\u00e9n y el terremoto y maremoto en Cobquecura, al sur de Chile.<\/p>\n<p>Su obra ha sido reconocida internacionalmente y ha sido publicada en revistas y libros fotogr\u00e1ficos de renombre. Destaca su contribuci\u00f3n en la Revista Fotogr\u00e1fica &#8220;GKF-Bulletin&#8221; en 1994 en \u00c1msterdam, Holanda. En 2005 sus im\u00e1genes son incluidas en un episodio de \u201cGangland\u201d para el History Channel, as\u00ed como en libros como &#8220;Chile: Juventud Rebelde&#8221;, publicado en 2019 junto al escritor Ariel Dorfman, y &#8220;Maras; Cruze de relatos. Documentales&#8221;, editado por From the south side en 2013.<\/p>\n<p>Ruiz Caballero ha sido galardonado con numerosos premios nacionales e internacionales a lo largo de su carrera. Entre ellos se destacan: en 2012, Primer lugar en Reportaje de Prensa que documenta las protestas estudiantiles que demandan mejoras en la educaci\u00f3n, gratis y de calidad. Concurso anual de la Uni\u00f3n de Reporteros Gr\u00e1ficos de Chile, as\u00ed como el primer lugar en la misma categor\u00eda en 2003. En 2011 su foto fue escogida dentro de las 45 m\u00e1s poderosas por el sitio web BUZZFEED, donde registra para la agencia Reuters, a un carabinero de Fuerzas especiales dando de un pu\u00f1etazo en su rostro a un estudiante. Adem\u00e1s, en 2004 y 2006, recibi\u00f3 una menci\u00f3n honor\u00edfica en el Concurso Fundaci\u00f3n Nuevo Periodismo por sus reportajes fotogr\u00e1ficos &#8220;Maras: Plan Mano Dura&#8221; y \u201cEl lado \u00edntimo de las Maras\u201d en M\u00e9xico, y en 2002, una menci\u00f3n en Picture of the Year (POY).<\/p>\n<p>Su trabajo ha sido ampliamente reconocido y difundido a trav\u00e9s de diversas plataformas en l\u00ednea, donde sus fotos han sido premiadas y publicadas, dejando un aporte visual en el mundo de la fotograf\u00eda documental y period\u00edstica.<\/p>\n<p><strong>Enlaces:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/victorruizcaballero\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">@victorruizcaballero<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maras: \u00bfMafia, narcotraficantes, pandilleros o simples v\u00edctimas de la sociedad? Por V\u00edctor Ruiz El reportaje proporciona una mirada \u00edntima y detallada sobre la vida dentro de las pandillas en El Salvador, espec\u00edficamente la Mara 18, desde la perspectiva del autor, V\u00edctor Ruiz Caballero. 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