{"id":1274,"date":"2020-03-12T11:51:01","date_gmt":"2020-03-12T14:51:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/?p=1274"},"modified":"2022-01-19T11:54:13","modified_gmt":"2022-01-19T14:54:13","slug":"yurani-lo-que-renace-cementerios-del-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/ensayos\/yurani-lo-que-renace-cementerios-del-desierto","title":{"rendered":"Yurani, Lo Que Renace, Cementerios Del Desierto"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ricardo Carrasco<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>En lengua Aymar\u00e1 \u201cYurani\u201d es lo que renace, lo que vuelve a surgir. As\u00ed, en la zona norte de Chile, lejos de todo y de todos, aparecen con sus cruces de madera, flores de lata y papel. Son decenas de cementerios abandonados, algunos en el desierto profundo, resguardan a los seres amados de los habitantes de la pampa, de aquella \u00e9poca gloriosa del salitre; otros, m\u00e1s antiguos a\u00fan, conservan los vestigios de bolivianos y peruanos, hombres que anta\u00f1o eran due\u00f1os de gran parte de la costa Pac\u00edfica Chilena. En las zonas Andinas, en el altiplano, a\u00fan los deudos visitan a sus ancestros, generando ritos de recogimiento y perpetuidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El viaje a las pampas inicia desde la ciudad de Santiago, subiendo hacia la l\u00ednea del Ecuador, debiendo conducir m\u00e1s de 1.300 km para encontrar los primeros sitios de inter\u00e9s. A medida que avanzo, van quedando atr\u00e1s numerosas ciudades, las que en su mayor\u00eda dedican su econom\u00eda a la peque\u00f1a y mediana miner\u00eda; algunas costeras, al turismo de playas, sol y de intereses especiales, como la arqueolog\u00eda y la paleontolog\u00eda. Sin embargo, existe un patrimonio que muchos pasan por alto y no se detienen a observar a orillas de la carretera panamericana. Son los innumerables cementerios que hay esparcidos en todo el Norte Grande de Chile, y que dan testimonio de un pasado activo y bullente, siendo muchas veces, los \u00fanicos sobrevivientes de desaparecidos poblados y peque\u00f1os asentamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero es el cementerio de la oficina salitrera Chile, que ya se encuentra al interior del desierto \u00e1rido y reseco. Salgo de la carretera y aunque debo llegar hasta Antofagasta, distante hacia el norte 130 km, no puedo dejar de visitarlo, pues se trata de uno de los m\u00e1s importantes de la zona sur del gran Atacama. Con su per\u00edmetro de barandas botado por el tiempo y el viento incesante, este camposanto cobija los restos de inmigrantes y pampinos, como se les llama hasta hoy, a los hombres del desierto. No hay flores ni indicios de haber sido visitado por alg\u00fan familiar desde hace a\u00f1os, ya que ninguna sepultura muestra se\u00f1ales de haber sido mantenida. Camino durante dos horas entre los caminos zigzagueantes del lugar esperando la luz correcta para hacer las im\u00e1genes. Veo aparecer, numerosas cunas o tumbas de ni\u00f1os, ya que en la zona hubo una gran peste la que se esparci\u00f3 en las pampas en la primera mitad del siglo XX. Es sobrecogedor, muchos de los ca\u00eddos no alcanzaron los diez a\u00f1os de vida y en no pocas ocasiones, descansan junto a sus hermanitos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1377\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-100x100.jpg 100w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-600x600.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-180x180.jpg 180w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-90x90.jpg 90w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-370x370.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-800x800.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-270x270.jpg 270w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-20x20.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-185x185.jpg 185w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-740x740.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-400x400.jpg 400w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/44-48x48.jpg 48w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>El portal de Guallatire, una ventana hacia el cementerio y su volc\u00e1n centinela. Recuerdo haber disparado en todos los formatos posibles, pero contaba con apenas quince minutos para hacerlo ya que queria esa luz de la penumbra altipl\u00e1nica, esa luz m\u00e1gica que da la altura a cada toma y que no se vuelve a repetir jam\u00e1s. \u00a9 Ricardo Carrasco<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La pampa es intensa, se trata de un territorio abandonado y sin vida donde quedan se\u00f1ales de sue\u00f1os pasados, de una prosperidad que se fue y que no regresar\u00e1 jam\u00e1s. No puedo dejar de pensar, al leer las inscripciones, d\u00f3nde estar\u00e1n los descendientes, cu\u00e1ntas generaciones han pasado que ya nadie viene a dejar una flor en este silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigo camino hacia el gran norte, navegando por lomajes suaves y llanuras interminables, el aire c\u00e1lido de la tarde enfr\u00eda las ideas y contin\u00fao ruta hacia el pueblito de Caspana, ya en la zona altipl\u00e1nica altoandina. Llego el 1 de noviembre, d\u00eda de los muertos y a diferencia de la pampa, hay mucha gente en su cementerio, o en uno de ellos al menos, ya que Caspana, curiosamente, tiene tres. Los familiares de los que partieron llevan vistosas coronas, atiborradas de flores de cart\u00f3n, papel crep\u00e9 y pl\u00e1stico. Cambian recipientes y dejan ofrendas de todo tipo, cigarros a medio fumar, cerveza, bebidas gaseosas, ositos de peluche y autitos de metal. Otros deudos m\u00e1s conservadores cambian velas y dejan monedas sobre las lozas. Con todo, la fiesta de los muertos se vive realmente en el poblado, donde se celebra una misa y pasean los restos \u00f3seos de antiguos lugare\u00f1os. Luego una procesi\u00f3n gradas abajo donde se proh\u00edbe hacer im\u00e1genes a los afuerinos, por respeto a los muertos. En las casas de Caspana se invita a los participantes de la ceremonia a una gran comida, donde se rinde tributo a los ancestros. Las coronas se cuelgan en las paredes y los comensales se acomodan en bancas a repetir sus oraciones. En una mesa dispuesta al interior de las casas, y repleta de alimentos como galletas, carne, sopas, frutas, pasteles y todo tipo de mercader\u00edas mientras otros parientes murmuran respetuosamente, agradecimientos y piden bendiciones. En este sentido, es impresionante que en estos poblados andinos a\u00fan se mantienen las tradiciones de proveer a los muertos de abundante alimento para su largo viaje; con ello la ofrenda persiste en la cosmovisi\u00f3n andina a\u00f1o a a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"324\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-1024x324.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1379\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-1024x324.jpg 1024w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-600x190.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-300x95.jpg 300w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-768x243.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-370x117.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-800x253.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-185x59.jpg 185w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-740x234.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-20x6.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-400x127.jpg 400w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/47-152x48.jpg 152w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Constantemente atrapado por las dunas, este cementerio es variopinto; muchas de sus l\u00e1pidas son de azulejos y cer\u00e1micas, otras de cemento pulido y pintadas de colores estridentes. Otras tantas con peque\u00f1os techos de lata, como tratando de impedir que el sol del norte fastidie a los difuntos. \u00a9 Ricardo Carrasco<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ya en las tierras bajas, en el salar de Atacama, peque\u00f1os pueblitos aparecen en sus flancos y en ellos, el oasis San Pedro de Atacama, centro de operaciones obligado para cualquier visitante que desee realmente conocer el desierto. No por nada este asentamiento era el n\u00facleo estrat\u00e9gico de las caravanas que ven\u00edan con productos de la costa para trocarlas en la zona de la puna. Afuera del cementerio, el que es uno de los m\u00e1s extensos y amurallado, con la t\u00edpica superposici\u00f3n de ladrillos de adobe a modo de naipes, se venden productos agr\u00edcolas y coronas de papel. Este lugar, sede de la cultura atacame\u00f1a, expone numerosas capas de diferentes asentamientos y no es extra\u00f1o que al cavar aparezcan vestigios de los primeros n\u00f3madas, \u00e9poca en que estos llanos eran mucho m\u00e1s f\u00e9rtiles y agr\u00edcolamente sustentables para miles de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Insertos como esquistos salinos al gran salar, aparecen tambi\u00e9n otros asentamientos humanos como Toconao, el que est\u00e1 construido \u00edntegramente por piedra volc\u00e1nica liparita, de donde obtiene su peculiar aspecto blancuzco cuando se le observa a la distancia. Tambi\u00e9n, algo m\u00e1s al sur y siempre bordeando el salar, est\u00e1n Timar, Camar y Socaire; poblados que florecieron gracias a la presencia de quebradas donde el agua pudo permitir, hasta hoy, el crecimiento de frutales y ganado. En ellos, naturalmente subsisten sus lindos, peque\u00f1os y bien cuidados cementerios, donde las flores de papel y serpentinas que flamean al viento predominan. Coronas de trenzas de pajonal y mont\u00edculos de piedras extra\u00eddas de canteras cercanas constituyen las sepulturas y peque\u00f1os altares. Desde estos lugares, se tiene una amplia visi\u00f3n panor\u00e1mica de todo el salar de Atacama, con su imponente cord\u00f3n monta\u00f1oso donde los volcanes Licancabur, Socompa y L\u00e1scar han oteado durante milenios, el horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>Peine es uno de los pocos o m\u00e1s bien el \u00fanico asentamiento inserto en el mismo salar, ahora sirve de campamento a trabajadores que extraen litio de las costras salinas, muchos de sus residentes han migrado a San Pedro o la ciudad minera de Calama. Peine es un poblado colonial y sus or\u00edgenes se remontan al siglo XVII. Sin embargo, durante la dominaci\u00f3n Inca, \u00e9ste fue paso obligado del camino del Inca y a\u00fan es posible hallar tambos (pircas de piedras) de descanso, donde los n\u00f3mades encontraban provisiones dejadas por otros caravaneros. En su solitario cementerio aparecen peculiares sepulturas hechas de piedras apiladas, como peque\u00f1as cavernas donde reposan velas y ofrendas. La tarde cae en Peine y la luz anaranjada del desierto cubre los volcanes andinos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1374\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-100x100.jpg 100w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-600x600.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-768x767.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-180x180.jpg 180w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-90x90.jpg 90w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-370x370.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-800x799.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-270x270.jpg 270w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-20x20.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-185x185.jpg 185w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-740x739.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-400x400.jpg 400w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/37-48x48.jpg 48w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Perdido en mitad de la pampa, aparece este recinto amurallado, como trat\u00e1ndose de una fortaleza que cuida el descanso de los que ya partieron. Una vez dentro, camin\u00e9 entre cientos de l\u00e1pidas y tumbas, algunas de familias acaudaladas con pilares y edificaciones cl\u00e1sicas, otras modestas, de madera o cemento con sus cruces y flores de lat\u00f3n. \u00a9 Ricardo Carrasco<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los flamencos salen a recibirme llegando al caser\u00edo de Machuca, paso obligado para quienes van a los g\u00e9iseres del Tatio y que se ubica a 4.300 msnm en la alta puna atacame\u00f1a, cerca de San Pedro de Atacama. Como todos los asentamientos humanos de altura, el barro y las piedras son los materiales predominantes, sumado a la paja brava, coir\u00f3n o ichu, un pasto de hojas duras con el que techan las casas. Machuca se congela por las noches y muy temprano veo pasar numerosos veh\u00edculos llevando turistas hacia los geisers, sin embargo, no se detienen en el poblado y menos en su atrayente camposanto. Peque\u00f1o y con signos de haber sido ordenado por un paisajista altipl\u00e1nico, muchos de sus ornamentos y tumbas de madera yacen apilados cerca del p\u00f3rtico de entrada, aparentemente para establecer un nuevo orden. En el poblado se vende carne de llama asada a los turistas que regresan apunados desde las fumarolas. Con todo, nadie parece reparar en su especial cementerio, dirigiendo todas las miradas a la peque\u00f1a y radiante iglesia pintada con cal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigo mi camino andino para encontrarme tal vez con uno de los cementerios m\u00e1s pintorescos, el de R\u00edo Grande; un peque\u00f1o pueblito ubicado entre quebradas y cerros en el extremo norte del llano de la Paciencia, donde los antiguos atacame\u00f1os plasmaron en pictograf\u00edas la vida diaria. Conduzco por plantaciones en terrazas y un camino zigzagueante que rodea una quebrada y da la bienvenida al caser\u00edo. El cementerio se emplaza dominando el valle sobre una explanada al que se accede caminando por un sendero y seg\u00fan los lugare\u00f1os, los difuntos son enterrados ah\u00ed para que el contacto con sus ancestros sea m\u00e1s expedito. Un cementerio sobre el pueblo, tal vez sea el \u00fanico lugar donde esto ocurra en todo el Norte Grande, un sitio de conexi\u00f3n con el mundo de arriba o hanaqpacha y los hombres, los que han quedado en este mundo, dedicados a vivir de la madre tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Me alejo del desierto profundo y atravieso la enorme pampa del Indio Muerto y la pampa Mirage. Esta es la zona m\u00e1s ancha de Chile, con m\u00e1s de 200 km de cordillera a mar. Camino hacia el Pac\u00edfico, donde despu\u00e9s de llenar tanques en la desarticulada e industrial ciudad de Tocopilla -costeando hacia el sur- aparece finalmente el cementerio de Gatico, a pocos metros del mar. La enorme Cordillera de la Costa aqu\u00ed se levanta cientos de metros y acompa\u00f1a las playas con quebradas y aguadas que en \u00e9pocas antiguas descargaron r\u00edos y crecidas. Junto al cementerio est\u00e1n las ruinas de la antigua caleta de Gatico, que encontr\u00f3 su apogeo a comienzos del siglo XX. Las serran\u00edas muestran senderos que conducen a pirquenes o minas artesanales, las que con sus gradas y escalones tallados en la piedra se pierden cerro arriba, ubic\u00e1ndose algunas en lugares impensados, para perforar y extraer el mineral de cobre que a\u00fan hay en la zona. De hecho, el asentamiento de Gatico se estableci\u00f3 gracias a la extracci\u00f3n abundante de este mineral.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1018\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-1024x1018.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1373\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-1024x1018.jpg 1024w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-100x100.jpg 100w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-600x597.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-300x298.jpg 300w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-768x764.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-180x180.jpg 180w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-90x90.jpg 90w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-370x368.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-800x795.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-20x20.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-185x184.jpg 185w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-740x736.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-400x398.jpg 400w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/35-48x48.jpg 48w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Cruces met\u00e1licas y flores de lata, son algunos de los adornos que los deudos ancestrales decidieron usar para la posteridad en sus cruces, en las moradas de los familiares ca\u00eddos. S\u00f3lo las huallatas y otras aves andinas acompa\u00f1an el silencio de este lugar sagrado. \u00a9 Ricardo Carrasco<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Siguiendo 7 kil\u00f3metros al sur aparece otro cementerio, algo m\u00e1s grande y amurallado, el del pueblo de Cobija que mantiene un p\u00f3rtico de reja forjado y exhibe la fecha de su fundaci\u00f3n, 1901. Sin embargo, este importante enclave boliviano fue fundado en realidad como asentamiento en 1825. Aqu\u00ed ya aparecen unas pocas casas de veraneo y m\u00e1s ruinas de las antiguas edificaciones. Algunas tumbas a\u00fan muestran sus cruces, pero ya no es posible distinguir nombres ni l\u00e1pidas, tampoco aparecen flores de ning\u00fan tipo, a pesar de la cercan\u00eda del d\u00eda de los muertos. Estas playas no siempre fueron solitarias, pues Cobija al igual que Gatico, tuvo importancia estrat\u00e9gica en la miner\u00eda, ya que ten\u00edan un traslado sistem\u00e1tico de mineral desde Bolivia, espec\u00edficamente desde los socavones de plata de Potos\u00ed y lleg\u00f3 a albergar a m\u00e1s de cinco mil personas. Despu\u00e9s de la Guerra del Pac\u00edfico fue anexado al territorio chileno y terremotos, acompa\u00f1ados de maremotos y una gran pandemia de fiebre amarilla, terminaron por derrumbar el entusiasmo de los pocos habitantes que iban quedando en el puerto, convirti\u00e9ndolo con el pasar de los a\u00f1os casi en un pueblo fantasma.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigo camino hacia Arica y dejo atr\u00e1s una posada \u2013lugar de parada para camioneros- algo destartalada cercana al poblado minero de Santa Isabel, en el coraz\u00f3n de Atacama. En este punto es preciso tener a mano muchos litros de agua, ya que el aire y el sol se encargan de deshidratar a cuantos se aventuran en esta zona. A medida que avanzo, remolinos y tierrales cruzan la ruta arrastrando chusca \u2013escoria volc\u00e1nica-, arena y sal, la que en tramos cubre la carretera haciendo que muchos conductores, fatigados por las largas distancias, pierdan el control de sus veh\u00edculos y mueran a orillas del camino. Cuenta de ello dan las animitas, peque\u00f1os altares improvisados con latas y madera, donde velas, figuritas de santos y v\u00edrgenes acompa\u00f1adas de rosarios, plegarias y banderas que flamean al viento, dan testimonio de la desgracia ocurrida. En la pampa aparecen con frecuencia y las hay con los motivos m\u00e1s diversos, seg\u00fan haya sido la profesi\u00f3n del difunto. No es raro ver representaciones de torres de agua, camioncitos, mu\u00f1ecas y herramientas, por nombrar algunas.<\/p>\n\n\n\n<p>De las decenas de oficinas salitreras dispersas, hay muchas que ni siquiera aparecen en los mapas y gu\u00edas de ruta de la pampa del Tamarugal, la que ocupa una importante extensi\u00f3n en el Norte Grande. Es el caso de la oficina Santa Isabel y Buena Esperanza. Estas conservan sus tortas de acopio y murallones de adobe mascados por los a\u00f1os y cementerios simplemente de aspecto desolador, con tumbas semi abiertas y dando claras muestras de haber sido saqueadas. Tambi\u00e9n, a treinta minutos de conducci\u00f3n y siempre dirigi\u00e9ndose hacia el Ecuador, aparece el gran cementerio de la Oficina Rica Aventura, donde aparecen mausoleos y l\u00e1pidas de m\u00e1rmol que dan cuenta del apogeo que alguna vez floreci\u00f3 en ese lugar. Sin embargo, vuelven a aparecer tumbas de ni\u00f1os, todos ca\u00eddos a principios del 1900. A pesar de las riquezas que muchos de estos aventureros pudieron acumular en pleno esplendor salitrero, estaban tan aislados que conseguir un vaso de agua limpia resultaba dif\u00edcil y las condiciones higi\u00e9nicas siempre fueron un desaf\u00edo, lo que se convert\u00eda en un caldo de cultivo para enfermedades y pestes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1384\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-100x100.jpg 100w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-600x600.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-180x180.jpg 180w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-90x90.jpg 90w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-370x370.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-800x800.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-270x270.jpg 270w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-20x20.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-185x185.jpg 185w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-740x740.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-400x400.jpg 400w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-del-Oasis-de-Pisagua-48x48.jpg 48w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>En el oasis de Quillagua las sepulturas imitan iglesias en miniatura las que son meticulosamente pintadas y reparadas por los escasos habitantes del poblado hom\u00f3nimo. \u00a9 Ricardo Carrasco<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>No muy lejos de aquella realidad subsiste la comunidad Aymara del Oasis de Quillagua, pueblo que gracias a la presencia del r\u00edo Loa, el m\u00e1s largo del pa\u00eds, riega las escasas plantaciones de c\u00edtricos y frutales. El Loa es el \u00fanico hilo de vida que baja desde el altiplano para cruzar, gota a gota, el ardiente Atacama. De hecho, \u00e9sta es la zona m\u00e1s \u00e1rida de la tierra y no llueve desde hace a\u00f1os. Para sorpresa de muchos en algunos lugares el r\u00edo alberga humedales y vida acu\u00e1tica como taguas y patos, lo que lo convierte en un sobreviviente. A pesar de ello, numerosas mineras vierten en sus escasas aguas materiales y riles contaminantes. Eso sumado a la desaparici\u00f3n del tren de trocha angosta que un\u00eda la ciudad de La Serena con Arica y la escasez del agua potable de napas subterr\u00e1neas, han hecho que los pocos habitantes del Oasis de Quillagua est\u00e9n migrando hacia Antofagasta o Calama. En la actualidad menos de 100 personas son los residentes del pueblo que est\u00e1 condenado a su desaparici\u00f3n. No obstante, el cementerio que se emplaza en una ladera cercana tiene un cuidador que mantiene las tumbas y se esmera en evitar posibles saqueos. Algo notable en estas soledades.<\/p>\n\n\n\n<p>Manejo entre espejismos y visiones difusas para llegar finalmente a la ciudad de La Tirana, epicentro de una celebraci\u00f3n muy peculiar donde se le rinde culto a la Virgen el 16 de julio. Sin embargo, esta fiesta que recibe a miles de visitantes, tanto peruanos como bolivianos y chilenos, el a\u00f1o 2009 fue suspendida por el gobierno. La raz\u00f3n, la gripe AH1N1 que pod\u00eda causar estragos en la salud de miles de fieles, lo que me hizo recordar a cientos de peque\u00f1as tumbas regadas por la pampa. Hoy, tal vez el encargado de romper esa tradici\u00f3n sea otra peste, el Coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<p>Mami\u00f1a y Pica son peque\u00f1os poblados cercanos a la importante Tirana, ambos poblados son oasis en las sequedades pre andinas y tienen adem\u00e1s afluentes termales. Son el \u00faltimo enclave de aquellos atacame\u00f1os que se internaban hacia el altiplano. El cementerio de Pica se hunde entre dunas de arena, los vientos constantes tienen a gran parte del camposanto cubierto con los arenales de la pampa, y en algunos casos, es necesario cavar para ver l\u00e1pidas e inscripciones. Sin embargo, en las inmediaciones del cementerio, ocultas entre los cerros de arena, aparecen momias prehisp\u00e1nicas, cuerpos de ciudadanos comunes, pastores y alfareros que viv\u00edan tal vez en el oasis o transitaban con sus llamas y reba\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en el altiplano nuevamente, en la zona m\u00e1s septentrional del pa\u00eds, acerc\u00e1ndonos a la frontera con Bolivia y siempre buscando los cementerios ancestrales, llego al pueblo de Putre. Enclave militar en una \u00e9poca temprana, hoy es un peque\u00f1o pero pujante centro tur\u00edstico, recibiendo a miles de visitantes que suben al lago Chungar\u00e1, uno de los m\u00e1s altos del mundo a los pies de las monta\u00f1as Payachatas. Su cementerio, emplazado en la parte alta del pueblo, a diferencia del resto est\u00e1 cerrado con un port\u00f3n amarrado con un grueso alambre; cobijado por las grandes monta\u00f1as y plantaciones aleda\u00f1as en terrazas, donde se cultiva como anta\u00f1o, el or\u00e9gano. Aqu\u00ed ya definitivamente la presencia de los materiales tra\u00eddos de la ciudad de Arica han reemplazado a los tradicionales extra\u00eddos desde las serran\u00edas cercanas y se utiliza la mamposter\u00eda para hacer nichos escalonados. Abundan las flores, incluso algunas naturales dispuestas en coronas. Debo abandonarlo a los pocos minutos de llegar, ya que algunos Putrinos salen a advertirme que no les gusta mostrar su lugar sagrado a los turistas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1383\" srcset=\"https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-100x100.jpg 100w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-600x600.jpg 600w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-180x180.jpg 180w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-90x90.jpg 90w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-370x370.jpg 370w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-800x800.jpg 800w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-270x270.jpg 270w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-20x20.jpg 20w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-185x185.jpg 185w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-740x740.jpg 740w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-400x400.jpg 400w, https:\/\/www.captionmagazine.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Cementerio-de-Guallatire-48x48.jpg 48w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Con pircas y muros de piedra, las sombras comienzan a aparecer siempre con el tel\u00f3n de fondo del maravilloso volc\u00e1n Guallatire, el que siempre tiene una fumarola azufrosa activa, record\u00e1ndonos que en alg\u00fan momento despertar\u00e1. \u00a9 Ricardo Carrasco<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Unos de los m\u00e1s interesantes, o bello en realidad, ya que el entorno es simplemente hermoso, es el de Guallatire. Cuyo nombre proviene del aimara wallata o ganso andino, los que en la zona son abundantes. Ubicado en plena puna altoandina y a seis horas de conducci\u00f3n desde Putre, este cementerio se levanta justo a los pies del majestuoso y humeante volc\u00e1n Guallatire. La iglesia del poblado, es como muchas de la puna, con su torre separada de la nave central, hecha de rocas y con una escalera en espiral de piedra tambi\u00e9n; desde donde se puede tener una amplia vista de la explanada. Sigo mi camino desde este peque\u00f1o asentamiento minero, ya camino hacia el Sur, bordeando los Andes para seguir fotografiando otros cementerios ancestrales y dejando atr\u00e1s cuarenta d\u00edas de lo que al comienzo parec\u00eda un viaje de desolaci\u00f3n y muerte, pero que con el pasar de los d\u00edas se convirti\u00f3 en un recorrido de culto a la vida y honra a los que ya nos han dejado.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Equipo Fotogr\u00e1fico<\/strong>:<br>C\u00e1maras: Canon 5D Mark II, Hasselblad 500cm, Linhof Technorama 617, Nikon FM-2, Nikon D70s<br>Optica: Canon, Nikon, Schneider Kreuznach, Carl Zeiss<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sitio Web<\/strong>: <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" (abrir en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/www.rcsphoto.net\/\" target=\"_blank\">www.rcsphoto.net\/<\/a><br><strong>Facebook<\/strong>: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/ricardoc.fotografo.stuparich\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" (abrir en una nueva pesta\u00f1a)\">www.facebook.com\/ricardoc.fotografo.stuparich<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Carrasco En lengua Aymar\u00e1 \u201cYurani\u201d es lo que renace, lo que vuelve a surgir. As\u00ed, en la zona norte de Chile, lejos de todo y de todos, aparecen con sus cruces de madera, flores de lata y papel. Son decenas de cementerios abandonados, algunos en el desierto profundo, resguardan a los seres amados de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1380,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[129,126,709,127,128,80],"thb-sponsors":[],"class_list":["post-1274","post","type-post","status-publish","format-gallery","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-cementerios","tag-desierto","tag-n2","tag-norte-grande","tag-pampa","tag-ricardo-carrasco","post_format-post-format-gallery"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1274","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1274"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1274\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2601,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1274\/revisions\/2601"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1274"},{"taxonomy":"thb-sponsors","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.captionmagazine.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/thb-sponsors?post=1274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}